Despedida de Soltero.
Pariging: BenixK
Autores: 'Jei, Benigirl.
Un Tipo PWP
El rubio llego al apartamento en donde vivía con K'; al parecer tenía tanta prisa, porque no se dio cuenta de que K' le observaba desde el sofá.
Se dirigió directamente al sanitario, donde se lavo su rostro del maquillaje que traía, posteriormente se quitó los postizos que traía y los puso en una bolsa desechable.
-Uff, al fin paso todo. -Suspiró frente al espejo una vez que su rostro tomó una aspecto más natural.
Salió del cuartito y caminó a la cocina, tiró la bolsa y se 'lavó' las manos nuevamente.
Justo antes de abrir el refrigerador en busca de agua fría, escucho un ruido que provenía desde la sala.
Su cuerpo se tensó al ver que K se puso de pie
-Hola cariño. -Exclamó con nervios al tiempo que cerraba el refrigerador.
-Y bien? -K' le miraba con ojos sombríos. -De dónde vienes?.
-Vamos, fui a una cita muy importante, bueno no era cita si no más bien una oportunidad.
-Y por qué no contestaste el móvil?
Benimaru sonrió, su actitud lo hundía cada vez más. -Ah, es que estaba muy ocupado.
-Hay algo que debas contarme? -Preguntó K.
El rubio guardaba silencio, en su interior estaba fascinado de que a K' le dieran celos. y estaba dispuesto a llevar el juego lo más lejos posible.
-Es mejor que me digas de con quien vienes, ya que no encuentro explicación para verte con pechos y maquillado como una mujer en un día hábil.
K' aún esperaba respuesta, más que nada sólo quería que le dejaran en claro de que Yagami nada tenía que ver con la actitud de su rubio, y es que había algo que el mismo Benimaru ignoraba, una confesión del pelirrojo en una noche de borrachera en donde le confesó que no le molestaría fornicar con Benimaru con tal de darle celos a Kyo. Desde ese entonces K' desarrollo un resentimiento hacia Yagami.
El moreno se acercó a Benimaru y antes de besarle le tomó por la entrepierna.
-Y debo agregar que también quiero una explicación del porque estas en "este" estado.
La erección de Benimaru saltó a la vista al instante de que K' le abrió el zipper.
-Muy sensible que estas. -Murmuró el moreno mientras introducía su lengua en la boca de su rubio.
Benimaru colocó sus manos sobre las caderas de su moreno y le bajó lentamente el pants negro que traía puesto.
K' se dejó seducir por la sensación al sentir las suaves manos del rubio sobre su piel.
Se aferró con dulzura al cuello de Benimaru.
Lentamente Beni se escabulló de las suaves caricias y se bajó al nivel de la hombría de K'.
Su lengua, acariciaba la erección del moreno, tomándola, provocando que su cuerpo se tensara y su espalda se arqueara.
Enterró sus uñas en la cadera de su amante, y rasgó la carne firme que tenía a su merced, trazando marcas vivas a su paso.
-¿Todo bien cariño? -Preguntó K fascinado por la actitud de Benimaru, semejante al de un animal deseoso de poseer a voluntad, hasta perder la razón.
El rubio apenas si le escucho; todos sus sentidos estaban enfocados de forma egoísta a satisfacer sus propios deseos.
–Tranquilo bombón. – Sonrió K’, tomando el rostro del rubio y de inmediato postró sus labios sobre los suyos, mordiéndolos, como si fueran unas deliciosas gomas de sabor exótico.
K’ sospechaba que algo andaba fuera de lugar, era extraño que de buenas a primera Benimaru llegara con las fachas en la que lo vio, y con tanto deseo de follar, eso le molestaba, ya que sabía que él no era la causa de tanta pasión.
-Me vas a decir de dónde vienes? -Sus dientes se clavaron en la sensible piel, haciendo que los labios de Beni se tiñeran con su propia sangre.
-Esto te gusta no es así? -Benimaru cerró sus ojos, disfrutando de la sensación de dolor, K apreciaba tan maravillosa pintura. El cuerpo semidesnudo de su amante excitado, tan perdido en su propio placer, que daba miedo tocarle, pero igual, cómo se podría despreciar tan exquisito manjar?
-Te deseo tanto K. -Gimió Beni, sus manos tomaron el miembro de su amante y de inmediato dieron caricias tensas, mientras tanto su lengua traviesa jugaba con el anillo de fuego del moreno, penetrándolo con su ardiente lengua.
-Eh... hoy no te dejaré llevar ese papel –Protestó K. -Tienes demasiado de que arrepentirte.
-Demasiado tarde, puedo decir que estas listo. -Dijo el rubio, sus ojos brillaban malévolos; y de inmediato tomó a K de tal forma que no dio oportunidad de que se librara.
-Sé que te gusta… -El rubio puso su miembro en la entrada de su amante, sintiendo la lubricación que salía por la estrecha.
K se contrajo por el repentino espasmo de placer. -Mmh... no la metas... espera... yo me moveré. -La idea de k, sonó tentadora.
-Clávate de una vez. –Ordenó el rubio. - No esperaba que K cumpliera sus órdenes, el fuego era demasiado, y aunque el moreno quería ser violado con brutalidad... no cedería esta vez... se lo pondría difícil
-¿Qué diablos esperas? - Preguntó el rubio mientras jalaba los cabellos plateados de su compañero.
-Clávate de una vez. - a K' le disgustó la urgencia de Benimaru, era muy raro que quisiera llevar el control del acto, por lo que se apartó de inmediato, y aprovechó para ensalivar el glande del rubio y lubricarlo
-Hoy estas más… -Comentó K' mientras tomaba los pezones erectos de Benimaru. -Sensible, deseoso.
-Déjame tomarte. -La voz del rubio era más bien un ruego fugaz.
-No quiero aquí. -Murmuró K' -Beni le presionó levemente, lo suficiente hasta sentir los músculos tensos de su entrada, tentándole.
-Aquí es perfecto.
Ambos estaban desesperados, pero ninguno quería dar su brazo a torcer.
-No. Yo escogeré el lugar. -Respondió K, apartándose de inmediato, sintiendo mucho al tener que quitar su entrada del Pene del rubio
-No te aproveches de lo desesperado que estoy... Juegas demasiado y provocas que me enoje. -Murmuró Benimaru un poco molesto.
-Jugaré todo lo que quiera... eres mío. –Respondió K.
Al momento en que K’ dio la espalda, Benimaru lo sorprendió y como una serpiente y lo abrazó, cargándolo, colocando las piernas del moreno en sus brazos, ayudándose de la pared, uso su otra mano para penetrar al moreno de un golpe
-AH... mh... no eres nada obediente. -Gimió el moreno.
-A mi también me gusta jugar rudo, -murmuró el rubio.
-AHHHHH... sí.... -Gimió K' al sentir el pene del rubio entrar con desesperación.
K sintió como todo su autocontrol desaparecía de golpe
Los labios del rubio apresaron los del moreno, mordisqueándolos si consideración. Poniendo más atención al labio inferior, tentándolo, succionándolo como si fuera un chupón lleno de miel.
K Sentía su entrada desgarrada, la pasión de benimaru, sus dientes, la imperfecciones de la pared clavándose en su espalda.
Ambos comenzaron a gemir, las penetraciones eran bruscas, sin consideración.
-Tal y como te gusta no? -preguntó Beni casi sin fuerzas.
Sus mejillas se sonrojaron, su cuerpo se sentía tan caliente, como su fuera a explotar.
K’ ya no estaba interesado en el juego... el rubio había ganado; y que lo deseara tanto le hacía sentirse aún más excitado
-Ah... sí... más... AHHH... fuerte... -Exclamó K’ al sentir los movimientos del rubio con más intensidad.
K estaba apresado entre el cuerpo que le violaba y la espalda que no le dejaba ir. Beni cerró sus ojos tan fuertes, dejándose perder entre los placeres que experimentaba su cuerpo.
Se sentía completamente poseído, tan cerca del orgasmo que podía tocarlo con los dedos; sabía que su amante estaba cerca también… así que decidió ponérselo fácil, el contraste de debilidad por tomar completamente a su amante, y la pasión que no podría controlar mas.
-Oh maldición K, Ahh... -Gimió cuando se vino de golpe y repentino, dando los últimos golpes contra la entrada de su amante
K Comenzó a apretar rítmicamente su anillo de músculos, mirando las expresiones del rostro de su rubio, contrayendo sus nalgas para sentir el último de los placeres.
-Nyahhh.... -Benimaru recargó su hermoso rostro sobre uno de los hombros del moreno y poco a poco, liberó las piernas que había tomado como rehén.
K, al ver el éxtasis en el rostro del rubio, sintió como de la nada surgía su propio orgasmo, se llevó una mano a su miembro agitándolo mientras beni le daba las últimas embestidas
Su respiración era agitada.
K eyaculó sobre su abdomen desnudo, fuerte como un adolescente, mojando de esperma la barbilla del rubio
El rubio sonrió y pasó su dedo sobre la esencia que había caído en él.
-Perdón por sólo pensar en mi... -murmuró Beni al oído
-Ya no podía más... realmente debía tomarte... -Agregó antes de probar el sabor amargo y salado del semen de K'
-Ah... fue genial, Benimaru... piensa en ti más a menudo...
-Besame. -ordenó en suplica.
K se abalanzó sobre los labios de su koi... mordiéndolos, probando su propio sabor.
Todo en la habitación olía a sexo... cualquiera que entrara, se daría cuenta de lo que ahí había pasado
El rubio se contrajo tembloroso sobre el cuerpo de K, rozándose; aún sentía ese cosquilleo infernal en todo su ser. Esa sensación de querer más, pero saber que ya había dado todo de el.
Ese sentir que lo frustraba después de tener sexo salvaje;
K bajó de su boca lamiendo y limpiando el pecho del rubio, no habría una segunda vez, pero eso no evitaba que fuera tan seductor como siempre
-Hay que descansar amor, mañana tendremos un día muy...
-Inusual. -Interrumpió Benimaru cuando la imagen de Yagami apareció en su mente.
-Te refieres a Yagami. -Preguntó K.
- Si, acabo de verle y creo que si asistirá. -Respondió el Rubio.
K no respondió pero tampoco pudo evitar morder con saña uno de los pezones del rubio
-¿Que te sucede ahora? -Preguntó Benimaru.
-¿No me digas que aún es por ese lunático?, Me pondré celoso porque no dejas de pensar en el! -Agregó en un intento por ablandar la situación.
-Yo iré a esa despedida. Me hayan invitado o no. Yo estaré allí. -Respondió K'.
-Eres el primero de la lista. Nunca te dejaría fuera de un evento como ese.
K sonrió con picardía, ante la respuesta de Benimaru
-¿Ok?. Además te apuesto a que no habrá tal boda.
-Y tu como sabes eso. -Preguntó K'
La mente del rubio se llenó de ideas enfermas al recordar a Yagami.
-Dios... si hubieras visto como le aclamaba mientras se masturbaba. Te aseguro que es capaz de matar a esa zorra en e último momento en plena iglesia, será genial.
K' sentía nuevamente celos al escuchar la forma en la que el rubio fantaseaba sobre Yagami y todo lo que este podía hacer por Kyo.
- Creo que te puedo entender... Admito que conseguir excitar a ese pelirrojo sería todo un reto - dijo, sabiendo que ahora el celoso sería beni
-HE?? A QUE TE REFIERES? -Gritó el rubio al escuchar el comentario.
-DESDE CUANDO TE ATRAE *ESE*
-¿Yo? A nada... sólo era un comentario... Y tu eres el primero de la lista, corazón -. dijo, guiñándole un ojo y desapareciendo dentro del baño
-HEY! NO SE VALE DEVOLVERME MIS PALABRAS!
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