- Titulo: Si me quedas tu... Me queda
la vida
Autores: Raist *X* Benigirl
Tipo: Lemon.
Personajes: K x*x Benimaru
- ::: Si me quedas tu... Me
queda la vida :::
-
- Benimaru
tomó las llaves del auto con apuro;
- -De
seguro esta noche caerá -pensó sonriente mientras acariciaba su cabello
con delicadeza.
- Salió
de su departamento rumbo al ascensor; Su cuerpo se contoneaba con tan
singular coqueteo, expresando discretamente la ansiedad que sentía por
dentro.
- Las
puertas del elevador se abrieron, y entró; con prisa pico el botón que
indicaba la planta baja, y con la misma desesperación aún sin perder su
porte salió casi corriendo.
- Su
alaciado cabello brillaba gracias a las costosas lagrimas de ángel que había
adquirido en uno de sus viajes a París.
- Todos
le observaban; se sabía el centro de atención, estaba conciente del poder
que tenía en ese momento frente a cualquiera que osara de intentar
compararse con su perfección.
- Finalmente
salió del edificio y caminó hacia su carro; desactivó la alarma de su
convertible negro, e hizo una seña al valet parking del edificio en donde
vivía para que le abriera la puerta.
- Caminaba
sonriente, sobretodo al percatarse que inclusive los miserables se
maravillaban de su belleza, dejando a un lado la envidia; escuchaba
murmullos que inquietos cuestionaban quien sería quien le abriera la
puerta.
- Uno
de los jóvenes fue el que aprovecho el descuido de los deslumbrados para
anticiparse y atender la orden del hermoso rubio.
- -Buenas
noches señor -saludó con ademán.
- Benimaru
deslizó suavemente su enjoyada mano dentro de su pantalón y sacó un
billete que posteriormente introdujo en un costado del cuello de la camisa
del valet Parking, deslizando sensualmente su dedo índice durante el
trayecto.
- El
chico se quedó anonadado al sentir una extraña sensación erótica
recorrer en todo su cuerpo.
- El
rubio sonrió y guiñó su ojo izquierdo, después arrancó rápidamente,
impaciente de llevar esa cita hasta sus últimas consecuencias.
- Afortunadamente
para él, el trafico no era pronunciado, y si lo fuese no le importaba un
carajo, en su mente solo tenía la idea de llegar y ligar con el moreno. Había
algo en K’ que le atraía, no sabía si era morbo u otra cosa; cualquiera
menos amor...
- Benimaru
No había nacido para encadenarse a alguien, ni siquiera a Kyo.
- Finalmente
llegó al puerto donde un lujoso barco sería el instrumento principal de su
velada. Un restaurante flotante donde no cualquiera podría asistir, y ese
detalle lo hacía enloquecer.
- Benimaru
quería que todo el mundo supiera de sus actividades;
- Desde
el momento en que se introdujo al área del parking, un par de individuos
fueron a hacerle guardia, y le dirigieron hacia el área reservada, entró y
observó aquello que el dinero le ofrecía a cambio; una mesa finamente
arreglada, sofá de la piel más fina en color negro, tal y como a el le
gustaba.
- La
entrada de luz era fina, y la brisa estaba en su punto; todo era perfecto...
tan solo faltaba la llegada de K’.
- -Si,
hahaha -gritó entre risas perdiendo la elegancia por un momento, estaba tan
emocionado de que por fin el chico que parecía siempre estar indiferente a
todo haya aceptado una cita con él;
- De
hecho, no había sido tan fácil.... sobretodo quitarse de encima al imbecil
de Máxima que seguramente estaba locamente enamorado de K, pero por
supuesto al rubio no le interesaba ese punto en lo mas mínimo... nadie
hablaba de amor a final de cuentas.
- Benimaru
ordenó una margarita de guanábana, la disfrutaba a gusto, sobretodo al
enfrentarla con los pensamientos eróticos que aparecían en su mente,
provocando que en ocasiones los meseros le miraran con curiosidad.
- Finalmente
la hora acordada había llegado.
- El
rubio se levantó y se dirigió a una de las orillas y observó el
resplandecer de las estrellas en el cielo; estaba nervioso, pero satisfecho
de ver su obra... era la cita perfecta... inclusive más que cuando lo fue
con Kyo... o cualquier otro
- Regresó
a su lugar... ya habían pasado 15 minutos, por lo que ordenó otra bebida.
- Kahlua
estilo colada....
- Pero
nuevamente la terminó antes de que K apareciera.
- Observó
su reloj ya había pasado 30 minutos.. y nada de su invitado; hizo una seña
al gerente asignado y le indicó un numero... pero según el mismo
asistente.. no contestaban
- El
rubio decidió esperar 15 minutos más por lo que pensó en tomar otra
bebida.
- -Trae
un oso negro con jugo de piña... bien cargado -ordenó con un ligero tono
de molestia.
- Cuando
se la entregaron de inmediato se levantó y regresó a las orillas del
barco, pero esta vez observaba el agua, percibiendo la belleza que daba la
oscuridad en ella.
- Dio
el ultimo trago y arrojó el vaso al agua.
- Los
meseros se alertaron y le preguntaron que si deseaba otra cosa más, en tono
de despedida. El rubio les dio una mirada fría, dirigiéndose después a su
lugar.
- Tronó
los dedos y pidió su gabardina negra, y ante los ojos de todos abandonó el
lugar tal y como llegó.
- Solo.
- -Maldito
seas, fenómeno imbecil... -murmuró camino hacia su carro.
- Perdiendo
totalmente el estilo;
- Ahora,
su cabello le estorbaba, estaba tan molesto que se hizo una simple coleta
con su propio cabello.
- Iba
a sacar sus llaves cuando se dio cuenta de que el chico del valet las tenia.
- -Maldita
sea -gritó con enojo mientras golpeaba el auto; se regresó de mal humor y
pidió que sus llaves le fueran devueltas.
- Todos
le miraban y murmuraban quién sería el que se las daría, y esta vez nadie
se animaba a hacerlo, el rubio se veía tan molesto que de seguro el
valiente que se atreviese saldría regañado por él.
- Tuvo
que ser el gerente quien fuera hasta el parking y le trajera el carro a sus
pies.
- Benimaru
se dejó caer en el asiento y miró al gerente.
- -Ni
crea que le daré propina, este lugar es horrible -cerró la puerta y arrancó
como loco.
- -Deja
que te tenga en frente.. que te has creído.. cretino..-murmuraba mientras
se dirigía al departamento de K.
- El
trafico estaba en su punto, era sábado, la hora pico.... pero el colmo era
el sonido de los claxon a todo lo que daba... todo se había tornado
detestable.
- Finalmente
después de horas parado, aguantando las fuertes luces en sus hermosos ojos,
o bien los estruendosos ruidos alertando sus delicados oídos, llegó al
edificio. Estacionó el carro frente a éste y entró con prisa.
- Tomó
el elevador y llegó a la puerta del apartamento, tocando el timbre.
- K’
al cavo de un rato escuchó unos pasos que se dirigían cansinamente hacia
la puerta; el sonido de la mirilla al descorrerse y el punto de luz de aquel
que mira quien está al otro lado.
- Beni
pudo escuchar a través de la puerta una leve exclamación de sorpresa por
lo que volvió a sonar el timbre, sabía que K estaba ahí...
- -Abre
de una vez.... -exclamó con enojo.
- -¿Qué
quieres? –preguntó K
- -¿Que
que quiero?, ¿Que no oíste, que habrás la puerta? –respondió el rubio
- La
puerta se entornó apenas unos centímetros... cerrada por la seguridad de
la cadena del candado.
- Benimaru
se puso en pose y pudo ver por la rendija el rostro de quien le contemplaba
desde atrás de sus gafas de sol.
- ¿Porque
traes las gafas? -Preguntó
- -Ya
he abierto ¿qué quieres? -dijo
K’, sin quitar la cadena
- El
rubio le observaba todavía.
- -Bien..
bien.. que obediente me saliste ahora... ¿Porque no quitas la cadena y me
dejas entrar? -sugirió con burla
- -¿por
qué no te das media vuelta y te marchas por donde has venido?
- Benimaru
se hincho de rabia al escuchar esa mofa, por lo que introdujo su mano y
rompió la cadena
- -Seria
muy estúpido de tu parte pensar que no puedo entrar gracias a esa cadena
chafa que tienes-
- K’
reculó unos pasos, sorprendido
- El
rubio abrió la puerta a sus anchas y la cerró una vez que entró.
- -¿Que
diablos te crees? -preguntó
- El
moreno se recompuso del susto inicial, adoptando una pose arrogante y una
expresión fría. Vestía una camiseta negra de cuello alto y sus habituales
pantalones de cuero. Iba descalzo, y, sorprendentemente, llevaba sus gafas,
aunque no su guante
- -esto
es allanamiento de morada, lárgate.
- Benimaru
suspiró profundamente.
- -Y
lo que me hiciste fue un fraude total
- -¿Porque
carajos no fuiste a la cita?
- El
rubio se aproximo a K, quién lo evadía, con un rubor apenas distinguible
en su rostro.
- -No
fui porque... cambie de opinión. No quiero nada contigo. Insististe mucho y
aceptar era la única posibilidad que tenía para hacerte callar
- K
se apartó dando un par de zancadas hacia la puerta, fingiendo comprobar el
estado de la misma.
- Benimaru
sonreía nerviosamente.
- -¿Yo
insistí?, yo no le llamaría así... casi creo que me arrastre, o que
crees? que fue fácil quitarme a ese imbecil de Máxima que te acosaba hasta
cuando te duchas?
- -¿Máxima?-
murmuró el moreno
- Esta
ese imbecil aquí no? de seguro por eso No fuiste...
- ¿Porque
estas sonrojado? -Benimaru se acercó a K y lo tomó de los hombros.
- -No
tienes idea de cuanto me ha costado todo esto..-
- K
emitió un grito de dolor ante el contacto.
- El
rubio se sorprendió, y alertado sospecho que algo andaba mal.
- -¿Que
te sucede? pregunto preocupado; frotando delicadamente los hombros de K, quién
instantáneamente le apartó de su lado con un empujón.
- -¡que
te marches! ¿Que no me oyes?; su voz sonaba desesperada
- Benimaru
se alejó unos cuantos pasos intentando localizar el Switch de la luz,
encendiéndola antes de que k sospechara cuales eran sus intenciones.
- -Tu
no estas bien..., ¿que diablos te sucede? -preguntó aún sin verlo a la
cara.
- -El
que no está bien eres tú. Has bebido demasiado. Márchate a casa a dormir
la borrachera y llámame mañana
- -humillación
-pensó el rubio, nadie se había atrevido a tanto con él...
- Se
acercó al moreno
- -Claro
que me marcho -susurró con dulzura...
- -Pero
antes debo saber que carajos sucede -y en un movimiento destrozó la camisa
negra de K exponiendo su cuerpo. sudado.
- K
reculó varios pasos contra la pared, cubriendo su cuerpo con sus propias
manos
- -Pudor
-exclamó el rubio.....
- sonriente.
- Un
gemido angustiado brotó de la garganta de K’.
- Benimaru
miraba hacía la bragueta del moreno.
- -Excitación
-agregó con sensualidad; entrecerrando sus azulados ojos, mirando
directamente a los de K'
- El
cuerpo del moreno estaba cubierto de marcas y golpes
- -Me
dejaste plantado porque te estabas arrastrando con alguien... -¿Cierto?
- El
rubio miró en dirección a la recamara, la puerta estaba abierta, y se podía
suponer que una lámpara estaba encendida
- -¿Estas
acompañado?
- K
quedó en silencio un instante, buscando tras sus gafas algo con lo que
taparse.
- Luego
susurró: No...
- Benimaru
le dio una bofetada al rostro.
- -Siempre
he odiado esas gafas....
- -No
dejan apreciar la belleza que hay detrás de ellas
- Las
gafas salieron volando, dejando a la vista un moretón azulado que cubría
el ojo izquierdo de K
- El
rubio se acercó a los labios del moreno.
- -Dime
quien te ha dejado así...
- K
contempló al rubio perplejo: ¡¡¡FUERA DE AQUÍ!!!
- Benimaru
lo retuvo y lo recargó con violencia contra la pared.
- -Dímelo
–preguntó nuevamente
- -O
es acaso que te gusta ese trato? -agregó con malicia
- K’
aún evitaba mirarle directamente.
- -¿Quién
me ha hecho qué? ¿te refieres al que me ha marcado o al que me acaba de
abofetear? ¿Hay diferencia?
- -¿Quién
se me adelantó? -ordeno que me respondas.... sus labios se preñaron en los
de K’, mordiéndolos duramente, hasta hacerlos sangrar..
- Esparciendo
el delicado hilo con sus manos sobre el agitado cuello del moreno.
-
K dirigió una mirada asesina al
rubio
- -pensé
que tú serías diferente...
- Y
escupió a su rostro
- El
rubio lo miro con un incontenible enojo.
- -¿Diferente?
- -Dime
algo K -murmuró
- -Debo
de revolcarme de placer por el haber sentido tu cálida saliva en mi hermoso
rostro?
- -Tal
y como tú lo hiciste con el que te ha dejado así?
- Benimaru
escuchó sus propias palabras.
- -¿Y
qué te hace pensar que yo quisiera? ¿eh?
- Y
sorprendido miro a K a los ojos...
- -Dime
quien te ha violado- preguntó fríamente...
- -Dime
quién ha sido el que me ha hecho diferente a tus ojos...
- -Tú
no quieres saberlo. Sólo quieres sexo conmigo ¿no? Toma lo que has venido
a buscar. Me tienes contra la
pared, es fácil.
- Benimaru
se quedo sin palabras, su boca hacia movimientos como si quisiese decir
algo.. pero por mas que deseaba hacerlo.. no podía...
- -En
realidad no quieres saberlo –agregó el moreno con ligera tristeza.
- Se
dejó caer sobre el pecho de K y cerró los ojos fuertemente...
- Sus
manos se cerraban en un puño, y con terrible impotencia golpeó la pared..
logrando que su mano sangrara
- En
un acto reflejo, K pasó sus brazos por la espalda del rubio.
- -Espere
tanto esta cita..." murmuró Beni enterrando su rostro con vergüenza.
-
-Tanto...
- K
apoyó sus manos sobre le pecho del rubio, apartándolo un poco. Luego le
miró fijamente a los ojos con sonrisa coqueta.
- -Me
fue tan difícil sabes... –murmuró Beni desconcertado.
- K’
sonrió -Ya que has venido, no puedo permitir que te vayas sin nada... pero
luego te marcharás -dijo, aproximándose a los labios del rubio y besándolo
con habilidad
- Sus
manos recorrieron el pecho del rubio, sabiendo exactamente a donde dirigirse
para excitarlo
- Beni
tomó la boca que se abría con dulzura, saboreando la cálida saliva que
momentos antes había retirado de su rostro.
- K’
yendo muy rápido en sus avances
- La
pasión tomaba control de el rubio... cuando algo lo hizo detener, frenando
a K´ en seco...
- -No
puedo.... -murmuró alejándose.
- -No
puedo de ésta forma.. no si estas tan..herido...
- K
le contempló atónito
- -¿Q-qué?
- Benimaru
lo miró y lo recargó a la pared...
- -Dime
quien fue el mal nacido que ha hecho esto....
- K
volvió a besar la boca del rubio, esta vez con desesperación, si responder
a su pregunta. Su mano se dirigió hacia la hombría de rubio, acariciándola
con fuerza
- Benimaru
lo alejó volviéndose de él... -Yo era el que creía que tu eras
diferente...
- -Pero
eres tan puto como cualquiera de los que me he echado...
- Los
ojos de K se convirtieron en fríos cuchillos
- -Por
esa razón te tratare como tal... –agregó indiferente a la reacción del
moreno.
- -Como
un cualquiera...-
- -¿Sí?
-Murmuraba el moreno -Eso es lo que quiero, que me trates como a un
cualquiera y te marches de aquí lo antes posible, y que no finjas que te
intereso, porque es mentira.
- Benimaru
retomó su pose de divo.
- -Tu
rostro me dice lo contrario a lo que tus palabras expresan...
- Se
desabrochó el saco negro..
- -Es
verdad... no me interesas en lo absoluto..
- Se
acercó a K' despojándolo de lo que quedaba de la camisa negra.
- Lo
que dice mi rostro es que quiero estar solo, y si para eso tengo que dejar
que me folles, adelante.
- Benimaru
se acercó.
- -Tu
rostro me dice que deseas que te consuele....
- -Me
dice a gritos que siempre has creído que soy diferente a todos...
- -Me
ordena que te lo demuestre...
- -Ya
has demostrado que no lo eres. Consuélate a ti mismo, yo seré tu muñeca
hinchable.
- Benimaru
se estaba cansado....
- -Me
dirás quién fue? -preguntó molesto...
- K
miró a un lado, dejando que el rubio le quitara la camisa sin oponer
resistencia.
- -No
- -Púdrete
entonces... – gritó Nikaido con ira, tomándolo de un brazo.
- -Muñeca
inservible -agregaba mientras lo empujaba adentro de la habitación.
- -Puta
de turno... -finalmente lo aventó sobre la cama
- K
se dejó llevar como un pelele.
- -Te
fornicaré aquí mismo.. en este lugar donde seguramente fuiste ultrajado.
- Benimaru
abrió la bragueta de K,
- -Y
después de mi de seguro seguirá otro...
- Pero
algo lo hizo titubear; manchas de sangre en las sábanas
-
-Porque eso eres.. una muñeca sin
vida.. ni anhelos.
- Le
quitó los pantalones a K y los arrojó sobre el suelo...
- Se
detuvo un momento a contemplar aquello que por un segundo llamó su atención
pero que después se desistió a observar...
- Era
sangre...
- El
moreno no prestó resistencia, tan solo su manos se dirigieron a ambos lados
de su cabeza, tapándose los oídos, intentando no escuchar la duras
palabras del rubio
- -y
no me va a importar un carajo si sufres....
- La
voz de Benimaru se hacia frágil, como si quisiese llorar..
- -Tampoco
me interesa tu vida....
- De
repente se detuvo...
- No
pudo continuar mas...
- K
simplemente miraba hacia un lado, nunca al rubio, dejándose hacer, con su
rostro neutro, las manos cubriendo sus oídos, y la lágrimas calladas
rodando por su rostro.
- Sin
decir nada.
- Benimaru
se quito el pantalón, y una vez que estuvieron en sus manos apretó la
prenda con fuerza, arrojándola hacia la cabecera de la cama.
- Quedó
inmutado al ver la actitud de K'.
- -Jamás
quise que fuera de esta manera.
- Sin
poder mas rompió en llanto...
- -Se
suponía que debía haber sido la cita perfecta.
- -romántica...
- -La
mas hermosa de mi pinche vida vacía...
- Sin
variar su expresión ni un ápice, K dijo: Pues va a ser así. Termina lo
que has empezado y cállate.
- -Al
menos él no hablaba
- Las
palabras de K', provocaban que el lado tierno de Benimaru huyera despavorido
en busca del lado cruel e insensible...
- -y
que hacia el? -preguntó mientras acariciaba su anillo.
- Se
acercó al moreno y lo tomó del cabello, obligándolo a que se sentara.
- K
acató aquella orden muda
- Abrió
el compartimiento secreto, mostrando un polvo blanco.
- -Aspíralo
-ordenó.
-
-¿Q-que? ¿Piensas drogarme?
–Respondió K con sorpresa
- -Que
no eres un cualquiera? –respondió el rubio tajantemente
- -Solo
te trato como tal....
- -Hazlo
- -¿Por
qué?
- -Porque
tu no eres lo que yo creía -respondió Beni; eres un cualquiera.
- -Un
dummy.
- K,
si cambiar su expresión, cruzó la cara de Benimaru de un sonoro bofetón,
se escurrió de entre sus brazos como un pez, poniéndose en pie.
- -Márchate.
Esto ha terminado aquí -su voz era más seria de lo que jamás le había oído
- Benimaru
sonrió satisfecho, se levantó detrás de K y lo tomó del abrazó lanzándolo
sobre la cama nuevamente.
- Se
quitó el anillo y lo lanzó sobre el suelo –Nunca he necesitado esto para
ser quien soy-
- K
se revolvió para ponerse de nuevo en pie
- Benimaru
lo observaba.
- -Fue
Máxima... cierto?
-
-He dicho que te marches, y lo
digo en serio –gritó K
- -Vete.
-
-No me iré hasta saber quien
fue.. o que diablos paso aquí antes de que yo llegara.
-
Benimaru observó la habitación
-Tu tenias la intención de ir...-
- -Tenias
preparada la ropa.
- K
trataba de no mirarlo directamente -Vienes aquí, me interrogas, me intentas
violar, me golpeas y me insultas. ¿Te atreves a llamarme Dummy? ¿Y por qué
piensas que te atraigo? ¿eh? ¿Soy tu nueva marioneta de Kyo?
- Benimaru
tampoco tenía intención de enfrentar esa mirada -Responder tantas
cuestiones... Sería delatar mis sentimientos; y la verdad, hasta yo mismo
me aterro de solo suponerlos
- -Y
sí, iba a ir... pero tú no has preguntado eso... ni siquiera me has pedido
una excusa...
- -lo
lamento. –Respondió el rubio.
- -Pero
es que no comprendes nada..."
- Admito
que comenzó como un juego..
- -Follar
al ente...
- -Pero
después... algo salió mal y no me pidas mas explicaciones.
- -Pero..
- -¡El
que no comprende nada eres tú! – Interrumpió K.
-
Pero el rubio parecía no prestar
atención
- -Desde
cortejarte.... pasar por aventura y media al quitarte de encima a Máxima..
-
-Saber tus gustos...
-
-Si. lo admito, ilusionarme en una
estúpida cita....
- -Tan
estúpida que la hice como algún cuento de hadas; pero ahora... que estoy
aquí... es una pesadilla....
-
-Primero, no apareciste... no
contestabas el teléfono; te portas frió; me dices que te soy
insoportable... y ahora descubro que alguien te ha dañado...
- K
contemplaba a Beni con los ojos húmedos.
- -hace
un momento... ahí... en la cama... tú has dicho que yo no te importaba un
carajo si sufría, que no querías saber mi vida....
- -y
que querías que hiciera? –Replicó el rubio
- -¿Qué
mostrara por primera vez un lado que no he mostrado jamás?
- -
Y que tal si solo deseas mofarte de mi?
- Benimaru
observó los ojos de K'... -Porque sollozas?
- -N-no
sollozo...
- -Tus
ojos están húmedos....