Titulo: Si me quedas tu... Me queda la vida
Autores: Raist *X* Benigirl
Tipo: Lemon. 
Personajes: K  x*x Benimaru

::: Si me quedas tu... Me queda la vida :::
 
Benimaru tomó las llaves del auto con apuro;
-De seguro esta noche caerá -pensó sonriente mientras acariciaba su cabello con delicadeza.
Salió de su departamento rumbo al ascensor; Su cuerpo se contoneaba con tan singular coqueteo, expresando discretamente la ansiedad que sentía por dentro.
Las puertas del elevador se abrieron, y entró; con prisa pico el botón que indicaba la planta baja, y con la misma desesperación aún sin perder su porte salió casi corriendo.
Su alaciado cabello brillaba gracias a las costosas lagrimas de ángel que había adquirido en uno de sus viajes a París.
Todos le observaban; se sabía el centro de atención, estaba conciente del poder que tenía en ese momento frente a cualquiera que osara de intentar compararse con su perfección.
Finalmente salió del edificio y caminó hacia su carro; desactivó la alarma de su convertible negro, e hizo una seña al valet parking del edificio en donde vivía para que le abriera la puerta.
Caminaba sonriente, sobretodo al percatarse que inclusive los miserables se maravillaban de su belleza, dejando a un lado la envidia; escuchaba murmullos que inquietos cuestionaban quien sería quien le abriera la puerta.
Uno de los jóvenes fue el que aprovecho el descuido de los deslumbrados para anticiparse y atender la orden del hermoso rubio.
-Buenas noches señor -saludó con ademán.
Benimaru deslizó suavemente su enjoyada mano dentro de su pantalón y sacó un billete que posteriormente introdujo en un costado del cuello de la camisa del valet Parking, deslizando sensualmente su dedo índice durante el trayecto.
El chico se quedó anonadado al sentir una extraña sensación erótica recorrer en todo su cuerpo.
El rubio sonrió y guiñó su ojo izquierdo, después arrancó rápidamente, impaciente de llevar esa cita hasta sus últimas consecuencias.
Afortunadamente para él, el trafico no era pronunciado, y si lo fuese no le importaba un carajo, en su mente solo tenía la idea de llegar y ligar con el moreno. Había algo en K’ que le atraía, no sabía si era morbo u otra cosa; cualquiera menos amor...
Benimaru No había nacido para encadenarse a alguien, ni siquiera a Kyo.
Finalmente llegó al puerto donde un lujoso barco sería el instrumento principal de su velada. Un restaurante flotante donde no cualquiera podría asistir, y ese detalle lo hacía enloquecer.
Benimaru quería que todo el mundo supiera de sus actividades;
Desde el momento en que se introdujo al área del parking, un par de individuos fueron a hacerle guardia, y le dirigieron hacia el área reservada, entró y observó aquello que el dinero le ofrecía a cambio; una mesa finamente arreglada, sofá de la piel más fina en color negro, tal y como a el le gustaba.
La entrada de luz era fina, y la brisa estaba en su punto; todo era perfecto... tan solo faltaba la llegada de K’.
-Si, hahaha -gritó entre risas perdiendo la elegancia por un momento, estaba tan emocionado de que por fin el chico que parecía siempre estar indiferente a todo haya aceptado una cita con él;
 De hecho, no había sido tan fácil.... sobretodo quitarse de encima al imbecil de Máxima que seguramente estaba locamente enamorado de K, pero por supuesto al rubio no le interesaba ese punto en lo mas mínimo... nadie hablaba de amor a final de cuentas.
Benimaru ordenó una margarita de guanábana, la disfrutaba a gusto, sobretodo al enfrentarla con los pensamientos eróticos que aparecían en su mente, provocando que en ocasiones los meseros le miraran con curiosidad.
Finalmente la hora acordada había llegado.
El rubio se levantó y se dirigió a una de las orillas y observó el resplandecer de las estrellas en el cielo; estaba nervioso, pero satisfecho de ver su obra... era la cita perfecta... inclusive más que cuando lo fue con Kyo... o cualquier otro
Regresó a su lugar... ya habían pasado 15 minutos, por lo que ordenó otra bebida.
Kahlua estilo colada....
Pero nuevamente la terminó antes de que K apareciera.
Observó su reloj ya había pasado 30 minutos.. y nada de su invitado; hizo una seña al gerente asignado y le indicó un numero... pero según el mismo asistente.. no contestaban
El rubio decidió esperar 15 minutos más por lo que pensó en tomar otra bebida.
-Trae un oso negro con jugo de piña... bien cargado -ordenó con un ligero tono de molestia.
Cuando se la entregaron de inmediato se levantó y regresó a las orillas del barco, pero esta vez observaba el agua, percibiendo la belleza que daba la oscuridad en ella.
Dio el ultimo trago y arrojó el vaso al agua.
Los meseros se alertaron y le preguntaron que si deseaba otra cosa más, en tono de despedida. El rubio les dio una mirada fría, dirigiéndose después a su lugar.
Tronó los dedos y pidió su gabardina negra, y ante los ojos de todos abandonó el lugar tal y como llegó.
Solo.
-Maldito seas, fenómeno imbecil... -murmuró camino hacia su carro.
Perdiendo totalmente el estilo;
Ahora, su cabello le estorbaba, estaba tan molesto que se hizo una simple coleta con su propio cabello.
Iba a sacar sus llaves cuando se dio cuenta de que el chico del valet las tenia.
-Maldita sea -gritó con enojo mientras golpeaba el auto; se regresó de mal humor y pidió que sus llaves le fueran devueltas.
Todos le miraban y murmuraban quién sería el que se las daría, y esta vez nadie se animaba a hacerlo, el rubio se veía tan molesto que de seguro el valiente que se atreviese saldría regañado por él.
Tuvo que ser el gerente quien fuera hasta el parking y le trajera el carro a sus pies.
Benimaru se dejó caer en el asiento y miró al gerente.
-Ni crea que le daré propina, este lugar es horrible -cerró la puerta y arrancó como loco.
-Deja que te tenga en frente.. que te has creído.. cretino..-murmuraba mientras se dirigía al departamento de K.
El trafico estaba en su punto, era sábado, la hora pico.... pero el colmo era el sonido de los claxon a todo lo que daba... todo se había tornado detestable.
Finalmente después de horas parado, aguantando las fuertes luces en sus hermosos ojos, o bien los estruendosos ruidos alertando sus delicados oídos, llegó al edificio. Estacionó el carro frente a éste y entró con prisa.
Tomó el elevador y llegó a la puerta del apartamento, tocando el timbre.
K’ al cavo de un rato escuchó unos pasos que se dirigían cansinamente hacia la puerta; el sonido de la mirilla al descorrerse y el punto de luz de aquel que mira quien está al otro lado.
Beni pudo escuchar a través de la puerta una leve exclamación de sorpresa por lo que volvió a sonar el timbre, sabía que K estaba ahí...
-Abre de una vez.... -exclamó con enojo.
-¿Qué quieres? –preguntó K
-¿Que que quiero?, ¿Que no oíste, que habrás la puerta? –respondió el rubio
La puerta se entornó apenas unos centímetros... cerrada por la seguridad de la cadena del candado.
Benimaru se puso en pose y pudo ver por la rendija el rostro de quien le contemplaba desde atrás de sus gafas de sol.
¿Porque traes las gafas? -Preguntó
-Ya he abierto ¿qué quieres?  -dijo K’, sin quitar la cadena
El rubio le observaba todavía.
-Bien.. bien.. que obediente me saliste ahora... ¿Porque no quitas la cadena y me dejas entrar? -sugirió con burla
-¿por qué no te das media vuelta y te marchas por donde has venido?
Benimaru se hincho de rabia al escuchar esa mofa, por lo que introdujo su mano y rompió la cadena
-Seria muy estúpido de tu parte pensar que no puedo entrar gracias a esa cadena chafa que tienes-
K’ reculó unos pasos, sorprendido
El rubio abrió la puerta a sus anchas y la cerró una vez que entró.
-¿Que diablos te crees? -preguntó
El moreno se recompuso del susto inicial, adoptando una pose arrogante y una expresión fría. Vestía una camiseta negra de cuello alto y sus habituales pantalones de cuero. Iba descalzo, y, sorprendentemente, llevaba sus gafas, aunque no su guante
-esto es allanamiento de morada, lárgate.
Benimaru suspiró profundamente.
-Y lo que me hiciste fue un fraude total
-¿Porque carajos no fuiste a la cita?
El rubio se aproximo a K, quién lo evadía, con un rubor apenas distinguible en su rostro.
-No fui porque... cambie de opinión. No quiero nada contigo. Insististe mucho y aceptar era la única posibilidad que tenía para hacerte callar
K se apartó dando un par de zancadas hacia la puerta, fingiendo comprobar el estado de la misma.
Benimaru sonreía nerviosamente.
-¿Yo insistí?, yo no le llamaría así... casi creo que me arrastre, o que crees? que fue fácil quitarme a ese imbecil de Máxima que te acosaba hasta cuando te duchas?
-¿Máxima?- murmuró el moreno
Esta ese imbecil aquí no? de seguro por eso No fuiste...
¿Porque estas sonrojado? -Benimaru se acercó a K y lo tomó de los hombros.
-No tienes idea de cuanto me ha costado todo esto..-
K emitió un grito de dolor ante el contacto.
El rubio se sorprendió, y alertado sospecho que algo andaba mal.
-¿Que te sucede? pregunto preocupado; frotando delicadamente los hombros de K, quién instantáneamente le apartó de su lado con un empujón.
-¡que te marches! ¿Que no me oyes?; su voz sonaba desesperada
Benimaru se alejó unos cuantos pasos intentando localizar el Switch de la luz, encendiéndola antes de que k sospechara cuales eran sus intenciones.
-Tu no estas bien..., ¿que diablos te sucede? -preguntó aún sin verlo a la cara.
-El que no está bien eres tú. Has bebido demasiado. Márchate a casa a dormir la borrachera y llámame mañana
-humillación -pensó el rubio, nadie se había atrevido a tanto con él...
Se acercó al moreno
-Claro que me marcho -susurró con dulzura...
-Pero antes debo saber que carajos sucede -y en un movimiento destrozó la camisa negra de K exponiendo su cuerpo. sudado.
K reculó varios pasos contra la pared, cubriendo su cuerpo con sus propias manos
-Pudor -exclamó el rubio.....
sonriente.
Un gemido angustiado brotó de la garganta de K’.
Benimaru miraba hacía la bragueta del moreno.
-Excitación -agregó con sensualidad; entrecerrando sus azulados ojos, mirando directamente a los de K'
El cuerpo del moreno estaba cubierto de marcas y golpes
-Me dejaste plantado porque te estabas arrastrando con alguien... -¿Cierto?
El rubio miró en dirección a la recamara, la puerta estaba abierta, y se podía suponer que una lámpara estaba encendida
-¿Estas acompañado?
K quedó en silencio un instante, buscando tras sus gafas algo con lo que taparse.
Luego susurró:  No...
Benimaru le dio una bofetada al rostro.
-Siempre he odiado esas gafas....
-No dejan apreciar la belleza que hay detrás de ellas
Las gafas salieron volando, dejando a la vista un moretón azulado que cubría el ojo izquierdo de K
El rubio se acercó a los labios del moreno.
-Dime quien te ha dejado así...
K contempló al rubio perplejo: ¡¡¡FUERA DE AQUÍ!!!
Benimaru lo retuvo y lo recargó con violencia contra la pared.
-Dímelo –preguntó nuevamente
-O es acaso que te gusta ese trato? -agregó con malicia
K’ aún evitaba mirarle directamente.
-¿Quién me ha hecho qué? ¿te refieres al que me ha marcado o al que me acaba de abofetear? ¿Hay diferencia?
-¿Quién se me adelantó? -ordeno que me respondas.... sus labios se preñaron en los de K’, mordiéndolos duramente, hasta hacerlos sangrar..
Esparciendo el delicado hilo con sus manos sobre el agitado cuello del moreno.
      K dirigió una mirada asesina al rubio
-pensé que tú serías diferente...
Y escupió a su rostro
El rubio lo miro con un incontenible enojo.
-¿Diferente?
-Dime algo K -murmuró
-Debo de revolcarme de placer por el haber sentido tu cálida saliva en mi hermoso rostro?
-Tal y como tú lo hiciste con el que te ha dejado así?
Benimaru escuchó sus propias palabras.
-¿Y qué te hace pensar que yo quisiera? ¿eh?
Y sorprendido miro a K a los ojos...
-Dime quien te ha violado- preguntó fríamente...
-Dime quién ha sido el que me ha hecho diferente a tus ojos...
-Tú no quieres saberlo. Sólo quieres sexo conmigo ¿no? Toma lo que has venido a  buscar. Me tienes contra la pared, es fácil.
Benimaru se quedo sin palabras, su boca hacia movimientos como si quisiese decir algo.. pero por mas que deseaba hacerlo.. no podía...
-En realidad no quieres saberlo –agregó el moreno con ligera tristeza.
Se dejó caer sobre el pecho de K y cerró los ojos fuertemente...
Sus manos se cerraban en un puño, y con terrible impotencia golpeó la pared.. logrando que su mano sangrara
En un acto reflejo, K pasó sus brazos por la espalda del rubio.
-Espere tanto esta cita..." murmuró Beni enterrando su rostro con vergüenza.
      -Tanto...
K apoyó sus manos sobre le pecho del rubio, apartándolo un poco. Luego le miró fijamente a los ojos con sonrisa coqueta.
-Me fue tan difícil sabes... –murmuró Beni desconcertado.
K’ sonrió -Ya que has venido, no puedo permitir que te vayas sin nada... pero luego te marcharás -dijo, aproximándose a los labios del rubio y besándolo con habilidad
Sus manos recorrieron el pecho del rubio, sabiendo exactamente a donde dirigirse para excitarlo
Beni tomó la boca que se abría con dulzura, saboreando la cálida saliva que momentos antes había retirado de su rostro.
K’ yendo muy rápido en sus avances
La pasión tomaba control de el rubio... cuando algo lo hizo detener, frenando a K´ en seco...
-No puedo.... -murmuró alejándose.
-No puedo de ésta forma.. no si estas tan..herido...
K le contempló atónito
-¿Q-qué?
Benimaru lo miró y lo recargó a la pared...
-Dime quien fue el mal nacido que ha hecho esto....
K volvió a besar la boca del rubio, esta vez con desesperación, si responder a su pregunta. Su mano se dirigió hacia la hombría de rubio, acariciándola con fuerza
Benimaru lo alejó volviéndose de él... -Yo era el que creía que tu eras diferente...
-Pero eres tan puto como cualquiera de los que me he echado...
Los ojos de K se convirtieron en fríos cuchillos
-Por esa razón te tratare como tal... –agregó indiferente a la reacción del moreno.
-Como un cualquiera...-
-¿Sí? -Murmuraba el moreno -Eso es lo que quiero, que me trates como a un cualquiera y te marches de aquí lo antes posible, y que no finjas que te intereso, porque es mentira.
Benimaru retomó su pose de divo.
-Tu rostro me dice lo contrario a lo que tus palabras expresan...
Se desabrochó el saco negro..
-Es verdad... no me interesas en lo absoluto..
Se acercó a K' despojándolo de lo que quedaba de la camisa negra.
Lo que dice mi rostro es que quiero estar solo, y si para eso tengo que dejar que me folles, adelante.
Benimaru se acercó.
-Tu rostro me dice que deseas que te consuele....
-Me dice a gritos que siempre has creído que soy diferente a todos...
-Me ordena que te lo demuestre...
-Ya has demostrado que no lo eres. Consuélate a ti mismo, yo seré tu muñeca hinchable.
Benimaru se estaba cansado....
-Me dirás quién fue? -preguntó molesto...
K miró a un lado, dejando que el rubio le quitara la camisa sin oponer resistencia.
-No
-Púdrete entonces... – gritó Nikaido con ira, tomándolo de un brazo.
-Muñeca inservible -agregaba mientras lo empujaba adentro de la habitación.
-Puta de turno... -finalmente lo aventó sobre la cama
K se dejó llevar como un pelele.
-Te fornicaré aquí mismo.. en este lugar donde seguramente fuiste ultrajado.
Benimaru abrió la bragueta de K,
-Y después de mi de seguro seguirá otro...
Pero algo lo hizo titubear; manchas de sangre en las sábanas
      -Porque eso eres.. una muñeca sin vida.. ni anhelos.
Le quitó los pantalones a K y los arrojó sobre el suelo...
Se detuvo un momento a contemplar aquello que por un segundo llamó su atención pero que después se desistió a observar...
Era sangre...
El moreno no prestó resistencia, tan solo su manos se dirigieron a ambos lados de su cabeza, tapándose los oídos, intentando no escuchar la duras palabras del rubio
-y no me va a importar un carajo si sufres....
La voz de Benimaru se hacia frágil, como si quisiese llorar..
-Tampoco me interesa tu vida....
De repente se detuvo...
No pudo continuar mas...
K simplemente miraba hacia un lado, nunca al rubio, dejándose hacer, con su rostro neutro, las manos cubriendo sus oídos, y la lágrimas calladas rodando por su rostro.
Sin decir nada.
Benimaru se quito el pantalón, y una vez que estuvieron en sus manos apretó la prenda con fuerza, arrojándola hacia la cabecera de la cama.
Quedó inmutado al ver la actitud de K'.
-Jamás quise que fuera de esta manera.
Sin poder mas rompió en llanto...
-Se suponía que debía haber sido la cita perfecta.
-romántica...
-La mas hermosa de mi pinche vida vacía...
Sin variar su expresión ni un ápice, K dijo: Pues va a ser así. Termina lo que has empezado y cállate.
-Al menos él no hablaba
Las palabras de K', provocaban que el lado tierno de Benimaru huyera despavorido en busca del lado cruel e insensible...
-y que hacia el? -preguntó mientras acariciaba su anillo.
Se acercó al moreno y lo tomó del cabello, obligándolo a que se sentara.
K acató aquella orden muda
Abrió el compartimiento secreto, mostrando un polvo blanco.
-Aspíralo -ordenó.
      -¿Q-que? ¿Piensas drogarme? –Respondió K con sorpresa
-Que no eres un cualquiera? –respondió el rubio tajantemente
-Solo te trato como tal....
-Hazlo
-¿Por qué?
-Porque tu no eres lo que yo creía -respondió Beni; eres un cualquiera.
-Un dummy.
K, si cambiar su expresión, cruzó la cara de Benimaru de un sonoro bofetón, se escurrió de entre sus brazos como un pez, poniéndose en pie.
-Márchate. Esto ha terminado aquí -su voz era más seria de lo que jamás le había oído
Benimaru sonrió satisfecho, se levantó detrás de K y lo tomó del abrazó lanzándolo sobre la cama nuevamente.
Se quitó el anillo y lo lanzó sobre el suelo –Nunca he necesitado esto para ser quien soy-
K se revolvió para ponerse de nuevo en pie
Benimaru lo observaba.
-Fue Máxima... cierto?
      -He dicho que te marches, y lo digo en serio –gritó K
-Vete.
      -No me iré hasta saber quien fue.. o que diablos paso aquí antes de que yo llegara.
      Benimaru observó la habitación -Tu tenias la intención de ir...-
-Tenias preparada la ropa.
K trataba de no mirarlo directamente -Vienes aquí, me interrogas, me intentas violar, me golpeas y me insultas. ¿Te atreves a llamarme Dummy? ¿Y por qué piensas que te atraigo? ¿eh? ¿Soy tu nueva marioneta de Kyo?
Benimaru tampoco tenía intención de enfrentar esa mirada -Responder tantas cuestiones... Sería delatar mis sentimientos; y la verdad, hasta yo mismo me aterro de solo suponerlos
-Y sí, iba a ir... pero tú no has preguntado eso... ni siquiera me has pedido una excusa...
-lo lamento. –Respondió el rubio.
-Pero es que no comprendes nada..."
Admito que comenzó como un juego..
-Follar al ente...
-Pero después... algo salió mal y no me pidas mas explicaciones.
-Pero..
-¡El que no comprende nada eres tú! – Interrumpió K.
      Pero el rubio parecía no prestar atención
-Desde cortejarte.... pasar por aventura y media al quitarte de encima a Máxima..
      -Saber tus gustos...
      -Si. lo admito, ilusionarme en una estúpida cita....
-Tan estúpida que la hice como algún cuento de hadas; pero ahora... que estoy aquí... es una pesadilla....
      -Primero, no apareciste... no contestabas el teléfono; te portas frió; me dices que te soy insoportable... y ahora descubro que alguien te ha dañado...
K contemplaba a Beni con los ojos húmedos.
-hace un momento... ahí... en la cama... tú has dicho que yo no te importaba un carajo si sufría, que no querías saber mi vida....
-y que querías que hiciera? –Replicó el rubio
-¿Qué mostrara por primera vez un lado que no he mostrado jamás?
- Y que tal si solo deseas mofarte de mi?
Benimaru observó los ojos de K'... -Porque sollozas?
-N-no sollozo...
-Tus ojos están húmedos....
-Y ahora tartamudeas...
-Vete. –exclamó K -cuando te dije que te fueras.. lo decía de verdad.. vete.... puede volver y...
-Volver.
-Solo hay alguien que tiene la libertad de seguirte como tu sombra y es ese mal nacido de Máxima.."
-¿Fue el?
      -Deberías marcharte
-Ok.... pero.. Antes... te pido una explicación.
      -Sobre el qué?
-Sobre porque no fuiste –comenzó el rubio
      -Sobre el porque lo proteges...
-Sobre el porque deseas que me marche
      K sonrió tristemente - No fui porque él llegó. No le protejo a él, sino a ti. Y... no deseo que te marches, pero tienes que hacerlo ¿ya vale?
Benimaru sonrojo.
-Siempre supe que me amabas -gritó sonriente mientras se recargaba en K'
      -Perdón por esta reacción. -agregó
      -Pero, simplemente estoy contento; perdón por ser tan egoísta
-¡Yo no he dicho eso! no he dicho que te ame.
Benimaru quedó en shock; por primera vez en su vida había mencionado tan peligroso verbo para ser rechazado rotundamente.
Se sentía en ridículo...
-¿Que pretendes decir?
K, aparto la vista a un lado, sonrojado.
      -tampoco he dicho que no lo haga...
-no sé lo que siento.
Benimaru, observaba en la alfombra como su ego era pisoteado...
yo.... creo que no fui creado para sentir....
-Porque aceptaste mi cita?
-¿Porque tratas de protegerme?
-¿Porque no deseas que me marche?
-La respuesta está en la pregunta respondió el moreno; Acepté porque me lo pediste, te protejo porque es lo que tengo que hacer, y no quiero que te vayas porque... porque no quieres irte y yo... nunca he conocido a nadie que quiera estar conmigo
K se sonrojó más si cave
Benimaru lo abrazó fuertemente, arrancando un gemido de dolor por los golpes.
-ugh...
-No puedo estar tranquilo" miró nuevamente el rostro de K, sobretodo en su mejilla hinchada.
Se alejo lentamente de él hasta poder apreciarlo completamente.
-Esta imagen la tendré marcada por siempre.
-Dime quien te ha quitado la pureza de la que gozabas...
-No te preocupes por esto, se quitará en 3 días
-Esa pureza que Yo anhelaba; Aquella que yo deseaba atesorar para mi... ¿Porqué?
K con las gafas y algo de maquillaje ni se notará
-Mírate..
-Mírame...
-No vez como enloquezco?
-No vez que provocas en mi que te tome con mas furia para borrar sus marcas..
K contemplaba a Beni sin saber qué responder
-Hacerte únicamente mío -en un movimiento el rubio lo atrajo hacia su cuerpo y lo apretó fuertemente.
K simplemente, le escuchaba
-Deseo borrarlo de tu mente –susurraba.
Quitar esas marcas de tu cuerpo -besando su pecho con desesperación.
K se dejó mecer por las palabras del rubio... perdiéndose en aquel abrazo.
Quitar este maldito olor -gemía a la boca del moreno.
-Inundarte de mi... hasta que te ahogues -mordió los labios,  aferrándose al labio inferior, mezclando la saliva que se había mezclado con sus propias lagrimas..
K devolvió el beso con delicadeza, como perdido en una ensoñación
Benimaru tomo la barbilla, empujando lentamente la cabeza hacia atrás.
-Marcas por doquier; se acercó al cuello y lo besó, haciendo profundas succiones
-Pero mis marcas durarán  más tiempo... y serán tan grandes que no podrás esconderlas jamás.
K abrió los ojos, despertando del trance
-No! -gritó
-¡No debe enterarse!
      -Me mataría a mi, y a ti!
-El cuerpo de K comenzó a temblar con espasmos incontrolables de miedo.
-Una mano en el cuello, donde Benimaru le había marcado
-Y que si me mata -que acaso le importo a alguien? Cuestionó el rubio.
-A mi! -K se quedó mudo ante sus propias palabras
-¿me importas?, ¿Te importo tanto? - dijo, como buscando lógica en sus pensamientos, preguntando a Nikaido
Benimaru aun pensaba en quien pudo haber sido.
-Solo hay un ser capaz de matarme...
-Yagami..
-El mismo que alguna vez me quito a Kyo...
-¿Es acaso el a quien más temes en esta vida?
El rostro de K palideció; Y quien no podría temerle, si mató con sus propias manos a quien más amaba....
-Los temblores del moreno se hicieron más evidentes
-Pero es que acaso debo dejar que aleje de mi todo lo que amo?
      Benimaru se volvió de k'
-Me quitó a Kyo....
-¿Para después matarlo?
      -Y ahora pretende alejarte de mi?" que no entiendes que de igual manera... moriría nuevamente?
No hables más de él.
-Como evitarlo.. si esta en tu mente
      K se abrazó con desesperación al cuerpo de Beni...
-hazlo desaparecer.
-Es lo que pretendo... -El rubio volvió a besar el cuello de K´, en el mismo lugar en el que Yagami había plasmado sus labios.. o su duros golpes..
-Primero debo borrar la sensación de su ser en tu cuerpo.
      Su manos estrujaban el cuerpo del moreno, quien gemía quedamente al sentir el placer cubriendo aquel dolor; Sobretodo en aquellas donde habían marcas...
      Los suspiro de K cada vez eran más fuertes.
Benimaru se dirigió al miembro que  comenzaba a endurecer; y lo introdujo en su boca.
      Las manos de K comenzaron por si mismas a recorrer el cuerpo del rubio con torpeza
      -Mhhh.. 
Benimaru lo mordía fuertemente..... mientras enterraba su delicadas uñas en los glúteos del moreno, guiándolo con movimientos lentos y profundos, hasta sentir toda la hombría dentro de su cálida boca
      -AHHHH... las uñas de K se clavaron en la espalda del rubio, intentando dar a entender que aquel dolor... aquel placer... eran casi insoportables
      Benimaru movía su rostro, provocando distintas sensaciones en la hombría de K', tomándolo a sus propios deseos... cubriéndolo en su totalidad hasta desaparecer el sabor de aquel que estuvo antes de él
      Una de sus manos tomó los testículos del moreno y los apretaba con delicadeza, disfrutando de la metamorfosis que sufrían.
      K se abandonaba a la locura del placer... de un placer tan intenso que no creía posible. Placer que nadie se había molestado nunca en otorgarle
      Al endurecerse y agrandarse, El rubio saboreó el líquido Pre-seminal que salía, sintiendo esa viscosidad en sus labios.
      K se sentía llegar al cielo a cada nuevo movimiento, cada roce, cada leve mordisco le hacían casi llegar al éxtasis.
Beni se detuvo e indicó delicadamente, que se recostara sobre la cama.
      El moreno miraba el rostro de Benimaru era excitantemente grandioso, su boca devorándolo, sus manos, sus ojos cerrados que de vez en cuando se abrían para mirarle fijamente al rostro, como queriendo comprobar el éxtasis que le estaba haciendo alcanzar
      K obedeció, deseando saber qué vendría a continuación
      El rubio lo tomó de las piernas y las doblo hacía atrás; después enterró su lengua en la estrella prieta, acariciando la herida que el otro dejo... probando el semen que el otro dejo... Y no le importaba.. haría lo que fuese por alejarlo de la mente de K.
      K gimió con fuerza, sin llegar a creer que Benimaru estuviera haciéndole eso, era tan... íntimo, tan intenso... descubriéndole nuevas sensaciones... sentir su lengua humedeciendo y dilatando aquel espacio era delicioso; las caricias se hacían más pronunciadas, como si desease limpiarlo de los pecados que le implicaban injustamente.
Benimaru introdujo uno de sus dedos lentamente... provocando un dolor en su amante, un shock personal al sentir un pequeño brote de sangre que salía discretamente de él.
Benimaru no pudo evitar derramar una lagrima; pero debía continuar.
-No temas.. -murmuró- No te dañaré...-
K notó aquella invasión y su cuerpo se tensó, sin embargo, aquello era muy diferente a cualquier cosa que hubiera sentido antes; sabía que estaba sangrando, pero... no le importaba
-sigue... por favor; te lo... ahhhh... suplico
      Beni besó nuevamente, ahora dirigiéndose a los testículos duros del moreno, jugueteado con ellos, mordiéndolos  delicadamente, succionándolos hasta lograr empaparlos con su propia saliva.
      En un acto instintivo, K sujetó la cabeza del rubio con sus propias manos para marcarle el ritmo con sus dedos y sus gemidos
Beni tomó  el miembro erecto de K',  y comenzó a acariciarlo bruscamente, deseaba que se viniera en su mano;
Querría haber podido decirle alguna palabra pero el placer le impedía halar.
El rubio se movía acorde a los gemidos de K, su boca, sus manos... todo según los desquiciables gemidos.
El placer era demasiado intenso, demasiado poderoso, quería aguantar, prolongarlo más tiempo... pero el rubio sabía muy bien lo que hacía.
Incrementaba el ritmo de las caricias a la hombría de su amante, y por los movimientos, sabía que pronto se vendría; pero ese no era su intención, aun estaba inseguro en querer hacer eso, pero el ver a k en esas condiciones.
Sintiendo...
-sintiendo....
Benimaru incrementaba los ritmos hasta que finalmente se vino en su mano.
K no aguantaría mas; con un gemido, K se vació en su mano; temblando como una hoja, gimiendo, llorando por aquel placer inigualable
Beni sintió  como ese liquido caía y se hacía más viscoso.... más blanco.. más espeso...
Lo embarró en la estrecha de K', humedeciéndolo; y después introdujo su dedo
K' sentía un terrible ardor; sintió aquella caricia con los sentidos alterados después del orgasmo... cada roce era como un intenso beso... la humedad era cálida y el dedo invasor producía tal fricción que sus músculos reaccionaban solos y con espasmos
      Le dolía infinitamente, y, al mismo tiempo, era como si eso le estuviera pasando a otro y él sólo asimilara el placer.
Benimaru lo soltó y se puso de pie, hincándose para después tomarlo de las caderas.. pasando las piernas del moreno al costado de su cintura.
Benimaru observó el rostro de su amante, buscado su mirada, deseaba mirarlo a los ojos cuando lo penetrara... necesitaba hacerlo...
      -Mírame...
K contemplaba al rubio con adoración y lágrimas en los ojos
-Di quien soy....
-tú... Benimaru
El rubio tenía la punta del pené en la entrada de K, esperando escuchar su nombre.
      -hazlo... pidió K
Benimaru lo introdujo totalmente de un solo golpe, sabía que dolía, pero debía ser de esa forma...
El grito de K resonó en toda la habitación
-Borrar el dolor provocado por el otro...
-La sensación que alguna vez produjo en ti...
Beni seguía introduciendo su hombría, más fuerte más profundo, una y otra vez hasta dejarse enloquecer por el placer.
K gemía de dolor al principio, pero, según Nikaido iba acelerando y rozando aquel punto... sus gemidos se tornaron de placer y deseo
      El eco de sus gemidos se podía apreciar en la habitación, sonaban al unísono, ambos disfrutando de manera infinita
El rubio sabía que pronto se vendría, la manera en que profanaba el cuerpo de k, lo delataban de manera absoluta; sus manos rasguñaban las piernas de su amante, dejando marcas rojas por doquier...
      -Ah.... -gritaba K sin pudor; Sus ojos se cerraban, Pero quería tenerlos abiertos.
Jamás se había entregado tanto, giraba la vista para contemplar el rostro de éxtasis de su amante
Benimaru finalmente, se dejo venir. Inundando a su amante;
      El néctar cálido recorrió su cuerpo por dentro, y, sólo al sentir el placer de Nikaido, perdió el control y mojó su vientre, dejándolo ahíto y exhausto
      Beni do el segundo impacto sobre el abdomen de K,  profundo y lleno de placer
Las manos de K se deslizaron por sus propio cuerpo, extendiendo la sabia de su amante por su vientre y pecho, lamiendo después sus propios dedos.
El rubio postro sus manos sobre las de K'  y entre los dos borraron las huellas de aquel que se atrevió a lastimarlos.
Buscó la mirada de su amante...
-Que es lo que sientes ahora?
      K se perdió en los profundos ojos azules: Me siento.... vivo.
      El rubio dio un beso en la mejilla.
-Tengo que irme, susurró el rubio; se vistió rápidamente ante la mirada de k'
      -quédate... un poco más -suplicó
      Benimaru se volvió a K, quién aún seguía sobre la cama.
-No estaré todo el tiempo esperándote...
-Vienes conmigo..
      -¿Q-que? –preguntó K
      -A dónde?
-Ya lo veremos.... el mundo es muy grande...
K sonrió levemente.
      -De acuerdo.
-No querrás esperar al lunático ese.. cierto?
K le sonrió sonrojado mientras su mente albergaba una hermosa esperanza... “Si me quedas tu... me queda la vida..”
 
  F.I.N