PASIONES
Fanfic por Cristal
Capítulo 6: Consecuencias
"Y tendrás que vivir con ellas. Y tendrás
que sufrir
por ellas. Y con todo aún me pertenecerás,
llores, o
grites"
Cristal
Benimaru continuaba preocupado por Kyo, si su
familia
se llegaba a enterar que el pelirrojo lo había
marcado
como de su propiedad el pobre chico podía llegar
a ser
asesinado por sus propios padres.
Iori por su lado miraba al rubio que parecía
perdido
en sus pensamientos.
-LLegamos-
Ambos bajaron del auto e Iori lo guió hasta la
habitación donde sobre la cama había un traje
enterizo
negro con una luna bordada en el frente, a la
misma
altura donde el tenía el taturaje en su piel, y
un par
de botas del mismo color (Negro).
-Quiero que lo uses para mí- Le ordenó quitándole
la
correa.
Benimaru caminó hasta la cama lo tomó y caminó
hacia
el baño donde luego de ducharse se puso el
traje...
Se pegaba a su cuerpo como si fuese una segunda
piel,
tenía un cuello que cubría el suyo por lo que
tuvo que
quitarse el collar solo para volver a ponerlo por
encima del cuello de tela negra... aunque eso no
parecía tela...
El traje tenía un cierre en la espalda que se
desaparecía fácilmente a la vista.
Las botas tenía un taco firme, corto... y eran
largas...
Cuando salió el pelirrojo sonrió.
-Te ves hermoso... ven aquí minino- Benimaru
caminó
hacia él, y el pelirrojo le volvió a
colocar la
correa para luego hacerlo salir de la habitación.
Se sentó en un sofá individual y obligó al
rubio a
sentarse a sus pies apoyando la cabeza en sus
piernas,
como si fuese una mascota. Le acarició el cabello
suavemente...
-Solo portate como buen chico y el estará bien,
no te
preocupes-
Benimaru no quería decir nada, el pelirrojo podía
tomar cualquier cosa como ofensa y vengarse en
Kyo,
que era lo que el quería a toda costa evitar...
El teléfono sonó y el Yagami atendió sin quitar
sus
manos de la cabeza de su hermosa mascota.
-Hola... no puedo decir que sea un gusto oir tu
voz
papá... si... en serio?. Y puedo llevar a mi
mascota a
la reunión?- Se escuchó una carcajada del otro
lado de
la línea... -Gracias-
Iori se rió y luego tomó la barbilla de Benimaru
para
obligarlo a mirarlo...
-A qué no adivinas?. Saiyu Kusanagi quiere que mi
padre y yo nos reunamos con el y su hijo para
proponernos un negocio... y voy a llevarte
conmigo.
La reunión es en dos horas...-
-Vas a llevarme así vestido?-
-Por qué no si te ves sensacional...-
-Es necesario que nos humilles a Kyo y a mí así?-
-Solo estoy empezando a divertirme, minino... y
algo
más... prefiero que me contestes a que te quedes
callado, me gusta tu forma de ser... me gusta
dominarte...-
-Dijiste que tenía que ser un "Buen
chico"-
-Eso quiere decir que sepas cuando contestar y
cuando
obedecer...-
Benimaru apartó el rostro, pero Iori lo hizo
volver a
mirarlo... y entonces lo besó...
Koji
Yagami pasó a buscar a su hijo en su auto... no
podía dejar de reír y sentirse orgulloso por lo
que
había hecho con el mejor amigo del Kusanagi, ni
él
había humillado así a su Kusanagi...
Detrás y delante de ellos viajaban ninjas...
Cuando lo vió entendió por qué a su hijo le había
gustado ese chico...
El viaje no era tan largo... se anunciaron y de
inmediato los invitaron a pasar al estudio de
Saiyu
Kusanagi.
-Bienvenidos, por favor siéntense. Seria un buen
gesto
que los ninjas quedaran afuera-
Koji hizo una seña y los ninjas desaparecieron.
Iori se sentó en un sillón y obligó a Benimaru
a
sentarse a su lado, en el suelo mientras el sostenía
la correa y le acariciaba el cabello.
-Me gustaría que solo fueramos nosotros cuatro-
-Lo siento, mi mascota se queda conmigo- Afirmó
Iori
mirando a Kyo, que desvió la mirada.
Saiyu miró enfadado al arrogante joven, aunque
tenía
que admitir que al menos era más hombre que su
propio
hijo.
-Podemos ir al asunto Kusanagi?-
-Bien... el asunto es... arreglar un combate
definitivo entre nuestros hijos... un combate a
muerte-
-Y por qué así de inmediato, Saiyu-
-Porque Kyo tiene que vengar la humillación de tu
hijo
si quiere seguir siendo un Kusanagi-
Kyo bajó la cabeza.
-Bueno Kusanagi, creo que la decisión queda en mi
hijo- Se sentía tan orgulloso de Iori... tan pero
tan
orgulloso...
-No voy a combatir con él- Tanto Saiyu como Koji
lo
miraron. -Simplemente porque no voy a destruir
algo
que me pertenece hasta que me aburra-
-Qué demonios quieres decir?!-
Benimaru y Kyo lloraban en silencio. El rubio quería
recordarle su trato y Kyo... Kyo ya se sabía
perdido,
el Yagami no tendría piedad...
-Kyo lleva mi marca en su pecho... me pertenece-
Saiyu miró a su hijo.
-Es eso cierto?-
Kyo lloraba.
Saiyu lo obligó a mirarlo, pero ya no necesitaba
una
respuesta y lo siguiente que se vió fue el golpe
que
el Kusanagi padre le daba a su hijo.
-Desde este momento ya no eres un Kusanagi, vete
de
esta casa y nunca regreses, llevate todas tus
cosas-
Iori sonreía.
-Con su permiso-
Benimaru lo miraba con odio. Lo obligó a salir
estrangulandolo con la cadena.
-Juráste no decirlo si te obedecía!-
-Lo hice?- Preguntó con una sonrisa mientras lo
arrastraba hacia el exterior. -Nos vamos a casa-
-No voy a ningún lado contigo!-
-Lo harás- Iori volvió a apretar la cadena y
Benimaru
no tuvo más remedio que entrar en el auto.
Continúa capítulo 7