PASIONES
Fanfic por Cristal
Capítulo 1: REVELACIÓN
"Y entonces contempló/ lo
que ya no se puede ocultar/ pobre de aquel que de vez
en cuando no cierra/ sus ojos a la
verdad" Cristal
Finalmente había llegado a su
casa, su corazón y su ánimo hechos trizas. Nunca
le había sucedido que lo
lastimaran así, tan profundamente, tan sin sentido.
*Pero así es Yagami, no?. El solo
sabe disfrutar con el dolor que puede
ocasionar a otros...*
Se metió en la ducha intentando
borrar todo rastro del pelirrojo, pero sabía que
sus verdaderas huellas estaban
grabadas a fuego en su interior, el dolor y la
humillación no podían ser
borrados.
Al salir del agua se vistió
velozmente, poniendose una remera que cubría todo su
pecho de manera tal que la marca
hecha recientemente quedaba absolutamente
oculta.
Luego se puso unos jeans que se
ajustaron divinamente a su figura y finalmente
se colocó un guarnte que cubría
todo el dorso de su mano y los dedos mayor y
anular, ocultando la otra marca.
Notó entonces que no se había
retirado el collar, el cual secó con el secador
para que no le dejara húmeda la
piel. Lo cierto es que la amenaza del Yagami
realmente le había asustado, el
no desea volver a probar ese devorador y maldito
fuego púrpura.
Esa noche tenía decidido saldría
a bailar como si nada hubiera ocurrido. Pero el
sabía que no podría volver a
mirar a Kyo a los ojos, tampoco permitiría que el
malnacido del pelirrojo creyera
que lo había asustado ¿O sería que supiera en
realidad cuánto lo había hecho?.
Cómo fuera no le daría ese
placer.
Salió, había agregado a su
vestimenta un sacón de color negro de manga larga que
tenía solo tres botones y luego
se abría enseñando el hermoso cuerpo que había
debajo.
Entró en la disco "Five"
y todos voltearon a verle.
-Hola mis amores!- Saludo
alegremente con una mano, mientras todos le sonreían
invitándolo.
Caminó hacia la barra y ordenó
un trago, casi no podía creer lo excelente actor
que era... en fin, beneficios de
la experiencia.
De repente sintió unos fuertes
brazos rodeándo su estrecha cintura, y sintió que
alguien le mordía dulcemente el lóbulo
de la oreja...
-Qué coincidencia encontrarnos
aquí, no koi?- Preguntó una voz con un dejo
sensual...
-Kyo!- Exclamó, aunque su voz no
sonó alegre sino un tanto asustada.
-Te extrañé anoche... debiste
haber estado a mi lado... la cama se sentía fría
sin tí-
Benimaru sintió un pequeño
escalofrío corriendo por su espalda...
¿Por qué tenía que ocurrirle
esto a él?!
-Yo... no pude ir anoche...-
-Entiendo...-
-No, no lo entiendes, Kyo yo...-
-Tranquilo Beni, yo sé que tu
eres "especial" en tus relaciones, no me siento
celoso, ni molesto-
-Gra...cias Kyo-chan- Susurró en
una sonrisa.
Él no sentía que pudiera
realmente decirle a su amigo-amante lo que estaba
sucediéndole.
Lentamente comenzó a sonar su música
favorita, lentos!. Kyo lo giró suavemente y
lo guió hacia la pista abrazado a
él.
-Vamos a bailar, Beni, si tengo
suerte, te convenceré para que hoy calientes mi
cama-
-Es para lo único que piensas en
mí?- Dijo de repente molesto, que un extraño, o
incluso el pelirrojo pensaran así
de él no le molestaba, pero ser visto como un
objeto por su propio amigo era
algo que lo enfurecía, y lo entristecía.
-Claro que no, tonto!. Eres mi
mejor amigo!-
Benimaru sonrió aliviado y se
refugió más en Kyo, apretándose contra él, como si
el moreno pudiese protegerlo de
sus demonios internos.
-No sabes cuánto lamento
interrumpirte Kusanagi- Sonó una burlona voz cerca de
ellos. -Pero deseo que me
devuelvas lo que es de mi propiedad-
Y sin ninguna palabra el rubio
comenzó a llorar, ahora sí Kyo se separaría para
siempre de él.
-No tengo nada que te pertenezca a
tí Yagami- Dijo Kyo poniéndo a Benimaru a sus
espaldas.
-Lo que lleva mi marca es mío-
-Pues no veo aquí nada que tenga
esa marca de que hablas-
-Quítale el guante a tu compañerito
y la verás-
Lentamente Kyo se dió la vuelta
solo para encontrar el rostro lloroso de su
mejor amigo.
-De qué está hablando Benimaru?-
Y lentamente, casi dolorsamente el
rubio dejó deslizar el guante y allí
estaba... la marca que Yagami había
dejado indeleble en su piel.
Kyo la contempló por un segundo
como si no creyera lo que veía.
-CÓMO DEMONIOS PERMITISTE QUE ÉL
TE HICIERA ESTO!!!-
Entonces se escuchó la risa sádica
de Iori a espaldas de Kyo.
-Y quién te dijo que él lo
permitió, Kusanagi?-
-BAKA!!!- Aulló dolorosamente
Kyo... pero no podía hacer nada por Benimaru
ahora, pertenecía a su enemigo,
estaba marcado como de su propiedad y si su
padre se enteraba que siquiera
volvía a hablar con él... -No tienes idea cuánto
lo siento Beni-
-Ni yo Kyo- Susurró el rubio que
entendía perfectamente a su amigo.
Miró al Yagami con odio, mientras
este se acercaba a él con paso decidido y
felino... extrañamente sensual.
-Dije que te reclamaría,
rubiecito- Y sin decir otra palabra lo besó. Atrapó su
cintura y lo pegó a su cuerpo,
con su mano libre le empujó la nuca y se aseguró
de esa manera que no pudiera
escapar.
Kyo veía todo esto con dolor,
ira, impotencia y odio, nunca había odiado tanto a
su enemigo, nunca deseó tanto
como entonces no amarlo.
Continúa capítulo 2
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