Pasión y crueldad
Fanfic por Cristal
 
Capítulo 3: La rendición
 
 
Bien, habitación oscura, chequeado.
Ventana con cortinas negras, chequeado.
Cama con manta negra y una enorme luna, chequeado.
Pelirrojo observando atentamente...
 
 
-Iori?!-
-Me alegra que despiertes al fin!-
Benimaru lo miró confundido, un eterno minuto... hasta que las imágenes de la
noche anterior lo golpearon con terrible fuerza.
-Dime que todo fue un sueño por favor-
*Que todo sea un sueño, por favor* Rogó en silencio.
 
-No querido mio, no lo fue- Tan tranquilo, con una sonrisa en sus labios tan
relajada...
El rubio cerró sus ojos.
Kyo muerto... Iori su asesino... el en la cama del asesino de su amigo!.
-Por qué?-
-Tu gemiste su nombre, yo soy tu único dueño, el único que puede encenderte, al
que puedes entregarte!-
-Quieres decir que fue mi culpa?!-
-Si te hace falta una explicación distinta puedo decirte que era mi derecho como
heredero del clan Yagami-
-Te asesinaré, lo juro-
-No jures en vano- Se sonrió el pelirrojo.
 
Benimaru se movió rápidamente, no estando muy seguro si para escapar o para
atacarlo.
*Esto es lo que me atrae de tí, gatito, alguien tendrá que limarte esas garras*
Pensó mientras lo arrojaba al suelo alfombrado.
-Te harás daño...-
-Qué es lo que quieres de mí, desquiciado!-
-Y lo preguntas?.
Quiero tu pasión, quiero tu vida, quiero que me pertenezcas-
-Y crees que puedes dominarme? Que te perdonaré que hayas matado a Kyo?-
-Lo harás-
-En serio?-
 
 
Iori sonrió peligrosamente.
Luego caminó hacia donde el rubio había comenzado a concentrar su energía para
un ataque.
Y cuando llegó a su costado susurró dos palabras que lo desarmaron.
-Te amo-
Benimaru se congeló.
Nadie nunca le había dicho esas palabras con ese convencimiento, con ese
sentimiento, ni con esa pasión.
¿Podría Kyo perdonarlo por ceder?, ¿Podría el mismo perdonarse?, ¿Realmente le
debía alguna lealtad al orgulloso Kusanagi?.
Era su oportunidad de ser feliz, era su oportunidad de conocer eso que algunos
creen es la razón de existir, pero que a él con toda su experiencia le había
sido negado...
amor, apasionado, único, egoísta... verdadero
 
 
El pelirrojo conocía la lucha interna de su obzexion.
-No puedo!- Aulló como un animal herido, casi cayendo al suelo nuevamente...
casi, porque el Yagami lo atrapó antes y lo apoyó contra su pecho.
Permitió que lo golpeara con los puños, porque sus golpes carecían de fuerza, en
realidad necesitaba llorar esa angustia.
 
-Yo amo con pasión y crueldad, hermoso, es mi naturaleza-
-Y es la mía-
-Lo sé, Kyo no podía entender eso, él nunca pudo amarte...
Olvídalo como si nunca hubiera existido... sé mío, tú sabes quién soy, sabes lo
que te ofresco-
 
 
Los ojos de Benimaru se cerraron, mareado como si hubiera bebido un elixir
exquisito, las promesas, el calor de sus cuerpos pegados juntos...
 
Olvidar a Kyo, para siempre, dejarlo morir...
Por qué no?.
Qué le había dado el moreno de verdadero?.
*Una amistad que no valía nada*
 
 
Y alzando el rostro fijó sus ojos en los del pelirrojo que le sostuvo la mirada.
-Tu me harás olvidarlo?-
-Me lo estás pidiendo?-
-Sí-
Silencio y una sonrisa confiada.
 
-Por supuesto-
 
 
*Mío, mío, mío!.
Ahora perdiste del todo Kusanagi, ahora es mía la criatura que amaste por sobre
cualquier otra!.
Pronto no serás nada en su corazón.
Pero no te preocupes, esta es la primer cosa que no hago por odio hacia tí,
realmente lo amo, y lo protegeré de cualquiera que intente quitármelo...
Tú no lo merecías...*
 
 
Y con sus ojos oscurecidos por el deseo y la malevoléncia besó al rubio...
 
 
FIN