Nuevos Lazos
Fanfic por Cristal
Capítulo 8: Campanas...
Era de noche y llovía...
Benimaru observaba por la ventana del dormitorio como
las gotas rodaban por el cristal.
Su brazo todavía estaba vendado, y de vez en cuando
dolía, pero nada, ni siquiera eso, podía opacar su
rostro de felicidad.
*Finalmente, tengo una familia!* Pensó.
Reflejados en el cristal, podía ver los recuerdos de
esos pocos días atrás...
Se recordaba caer, protegiendo a su hijo, sonrió ante
ese pensamiento, SU HIJO!, el grito de este, su miedo
y su preocupación.
El dolor físico que era poco frente a esos pocos
segundos de dolor total al pensar que podía haber
perdido a Iori.
Y luego cuando pudo darse la vuelta, mientras trataba
de contener la hemorragia inutilmente con su mano, ver
el cuerpo consumiéndose... pensar que Joy podía estar
viendo eso, su intento de impedirlo... y descubrir que
era tarde, que Joy lo estaba observando todo, con los
ojos muy abiertos, casi como si estuviera en shock...
para un segundo después sonreír como el Yagami que
odiaba al Kusanagi hacia luego de cada uno de sus
enfrentamiendos, odio y arrogancia, la seguridad de la
victoria y la humillación del contrincante...
*Nunca más!* Rogó mentalmente *Que nunca más Joy
vuelva a lucir en su rostro una sonrisa como esa, que
no sea jamás el heredero del legado de odio de Iori,
no, no de Iori, de Yagami*
Y su comprensión de que él seria el encargado de
torcer ese posible destino, el sería el único que
podía crear en su hijo un legado de pasión por la
vida.
Por un momento sus ojos dejaron de estar perdidos en
el pasado y brillaron con luz nueva, mientras seguían
el recorrido de una gota que se paseaba desde la parte
de arriba hacia la base del vidrio, lentamente, como
una lágrima, como las que derramó esa tarde al pensar
que podía haberlos perdido a ambos, cuando el shock y
la adrenalina se fueron, y a esa, igual que a la gota
habían seguido dos, y tres, y mil.
Entonces escuchó la puerta de su dormitorio abrirse y
unos pasos elásticos y seguros se acercaban hacia él.
-Estás recordando?- La voz grave pero serena cerca de
su oído.
-Estás queriendo seducirme?- Coquetamente, mientras se
recostaba contra su hombre... su soporte vital, el
cuerpo del pelirrojo, su ser completo.
-Por supuesto que sí, siempre mi amor-
-Recordaba nuestra boda...-
-En serio?. Qué parte de ella?-
-Las campanas- Contestó con una sonrisa.
Y quedó en silencio, para volver a recordar...
"...El había querido oírlas e Iori le había jurado que
las tendría, y el sabía que el Yagami siempre cumplía
su palabra, así que mientras se encontraban en la sala
de su mansión, donde el juez había ido a casarlos,
había escuchado el anhelado sonido, fuerte, claro,
resonante.
Y luego del beso de rigor sus lágrimas se mezclaron
con el que ahora era su hijo, mientras se fundían en
un abrazo..."
Los labios del pelirrojo lo trajeron de regreso,
suaves y sutiles en su cuello.
-No preferirías recordar la noche de bodas?-
-No, preferiría vivirla...- Se giró con suavidad y
lució una sonrisa pícara -Una y otra, y otra vez...-
Iori lo miró a los ojos, veía amor allí, mucho amor,
esperaba que cuando su esposo lo mirara a él, el
luciera la misma mirada.
-Por siempre, Beni, por siempre-
FIN
Dedicado a los que tuvieron la paciencia de leerlo
hasta el final...
Como siempre espero sus opiniones, buenas o malas...
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