Nuevos Lazos
Fanfic por Cristal
 
 
Nuevos lazos
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Capítulo 7: Asalto final
 
Iori quería mantenerse lejos de la cabaña, pero
comprendió que no podría hacerlo, tenía que saber que
Benimaru y Joy estaban a salvo, no, no tenía,
necesitaba saberlo!.
Sus pasos eran largos y elásticos, pero no veloces,
porque quería darle al maldito la oportunidad de
aparecer y acabar con todo el asunto.
*Va a aparecer pronto, después de todo... Kyo no es
enemigo serio de nadie...* Pensó despreciando a su
eterno contrincante.
  
Benimaru repartía su vigilancia del sitio con una más
preocupada vigilancia sobre su peuqeño, que finalmente
había despertado del shock y estaba descansando,
dolorido, sobre la hierba fresca, pero increíblemente
oscura, todo en ese sitio era de esa manera, como si
su nuevo enemigo no pudiera soportar la luz real y
completa.
Ninguno de los dos hablaba demasiado, preocupados por
lo que se avecinaba.
*Iori, es un buen momento para que aparezcas!* Reclamó
mentalmente, seguro de que su amante no estaba ni
siquiera herido, pero no podía explicar cómo tenía esa
seguridad.
  
Kage sabía que el pelirrojo buscaría el camino a la
cabaña, después de todo, parecía haberse convertido en
una criatura demasiado sentimental para su propio
bien, así que el también se dirigió hacia el sitio,
movilizandose ntre los árboles que cubrían a esa
intrusa de la luz solar...
  
Iori apareció en lo que sería el campo de batalla al
mismo tiempo que lo hizo el ninja. Uno frente al otro
en posición de batalla, estudiándose en silencio.
-Tú sí vales la pena, me sentiste llegar y hasta
pudiste esquivar que te saltara encima, te felicito-
Reconoció con una sonrisa confiada y arrogante.
-En realidad tienes tanto tacto para atacar como el
Kusanagi, que por cierto, te agradezco lo hayas
asesinado-
La mirada de Kage se nublo por la ira frente a la
burla del pelirrojo.
 
 -Yo también- Interrumpió una voz, ambos miraron a
quien interrumpía su duelo, que aún no comenzaba.
 
Benimaru estaba reluciente, como siempre, aún en las
peores situaciones el rubio parecía mantener su
estilo, su seguridad en sí mismo y esa sensualidad que
causaba estragos en los sentidos de ambos.
-Iori, esta me parece, es mí pelea-
-No, no lo es!- Corrigió Kage.
La mirada entre el pelirrojo y el rubio denotaba que
ambos entendían lo que el otro estaba pensando.
Benimaru rió apenas, pero no era la risa a la que
estaban todos acostumbrados, sino una risa extraña.
Y el pelirrojo se hizo unos pasos para atrás mientras
el otro avanzaba, sabiendo que el otro lo necesitaba.
-Estoy harto de que todos me vean como un condenado
objeto al que pueden poseer!.
Qué querías hacer tú conmigo, ponerme en un aparador o
una vitrina y observarme cada día?.
Lo lamento querido, en otra ocasión tal vez te
hubiera, incluso, agradecido la oferta...- Luego le
arrojó un rayo directo hacia él.
El ninja saltó hacia atrás rápidamente, pero su
desconcierto frente a las palabras del rubio, al
desprecio que había en su voz lo hicieron un poco más
lento de lo que podría haber sido y una pequeña parte
de la descarga lo rozó provocándole algún dolor.
  
Iori comprendió la furia que su amor ocultaba bajo
aquel disfraz de calma, comprendió que asesinaría sin
pensarlo dos veces, y el no estaba listo para soportar
el después de la tormenta... Benimaru podía finjirse
todo lo fuerte y listo para eso que quisiera, pero no
lo estaba, ni lo era...
Su rubio no era un asesino...
 
-Suficiente amor, yo sigo a partir de aquí- Le dijo
suavemente acercándose hacia él.
El otro lo miró con odio en sus ojos y el pelirrojo
juró que jamás haría nada para volver a ver esa mirada
que parecía haber calado hasta sus huesos.
-De acuerdo, pero será mejor que lo mates... o nadie,
ni tú, me detendrá-
El otro sonrió, una sonrisa muy "Yagami", tan confiada
que resultaba sensual... mientras el rubio se alejaba,
de regreso hacia el lugar donde había esperado ese
momento.
-Te regalaré su cabeza...-
-Primero tendrás que quitármela, Yagami!- Interrumpió
finalmente Kage que parecía haber desaparecido y su
voz parecía provenir de todos lados y de ninguno.
-Puede que yo acabe regalándole la tuya...-
Iori rió... un segundo antes de que llovieran
shurikens sobre su cuerpo... logró esquivar la mayoría
y la oportuna invocación de sus llamas hizo que otras
tantas desaparecieran... pero no pudo evitar heridas y
rasguños... caricias comparadas con algunas que había
llegado a tener luego de un encuentro con el Kusanagi.
 
-Vas a pelear conmigo o a jugar?!- Reclamó quieto en
aquel sitio, sabiendo quién era el enemigo contra el
que peleaba, y que debía escuchar con todo su ser...
-No sé Yagami... creo que voy a hacer ambas!-
Risas, el maldito buscaba enfurecerlo!, pero no podía
darse ese lujo, no ahora que había descubierto la
felicidad, no ahora que tenía a quién regresar, no
cuando había aprendido lo que era desear continuar
vivo!.
Entonces lo sintió, a sus espaldas!.
 
 -Atacas como una mujer!- Le gritó mientras lo tomaba
por la muñeca y lo arrojaba hacia adelante, por encima
de su cabeza -Por la espalda y con una daga!-
Por un segundo agradeció todos esos años de peleas sin
reglas que nadie conoció jamás, el entrenamientos con
ninjas, donde tampoco las había y si resultaba
asesinado, según su padre "era porque no merecía
vivir...", su sexto sentido nunca fallaba.
 
 Kage no podía entender por qué fallaba, había sido tan
fácil con el Kusanagi!, era cierto que no esperaba que
el pelirrojo fuera igual, pero no esperaba un guerrero
tan fuerte, ni tan controlado.
Se levantó, ante todo, debía conservar su orgullo,
observó con cuidado... tenía que haber un punto...
Y entonces, como si se tratara de una luz brillante lo
vió, justo en el pecho!, varias shuriken más, su
velocidad, y nuevamente su daga, esta vez por el
frente...
Todo su cuerpo y su energía se concentraron en el
ataque, Yagami no tendría oportunidad si las arrojaba
en simultáneo y a distintos lugares, mientras las
esquivaba dejaba abierto el ángulo de ataque...
Sonrió confiado de ganar.
 
Joy se levantó de su sitio en el pasto cuando Benimaru
caminó hacia el centro del lugar, hacia donde estaba
el enemigo, sabía que no podría detenerlo, pero
necesitaba asegurarse de que no moriría allí, no ahora
que había aprendido a confiar en él y lo amaba!.
 
Había escuchado sus palabras y comprendido que nunca
había sido feliz en esas múltiples aventuras que solía
contarle, y se sintió egoísta por haberselas pedido
tantas veces...
 
Cuando el rubio había accedido a retirarse del campo
de batalla y caminado hacia el sitio donde estaba
ahora el se movió hasta quedar a su lado.
Le colocó una mano en el hombro, y vio al rubio
sonreirle, esta vez más tranquilo.
-Iori ganará- Comentó como para tranquilizarlo.
-Lo sé- Pero muy dentro de sí tenía dudas, sentía que
el oponente era distinto que el Kusanagi, que
generalmente era demasiado honesto para pelear,
demasiado por el libro y sin intensiones serias de
matar.
 
 De repente observó al ninja observando al pelirrojo, y
sus ojos se oscurecieron... pudo sentir que algo
estaba muy mal... esa criatura era demasiado
taimada...
Entonces el también lo vió, el punto por el que
pensaba atacar!.
-Iori, tu pecho!!- Aulló sorprendiéndolos a todos y
haciendo que Kage le arrojara dos de las estrellas,
distrayéndose completamente...
  
Mientras Benimaru caía sobre el pequeño para
protegerlo y recibía las heridas Iori atacó por
sorpresa... asesinando a Kage, una puño en llamas
directo al estómago, quemado todo a su paso,
carbonizando el cuerpo...
  
No volverían a verlo...
Nunca más.
 
 
Continúa Capítulo 8