Nuevos Lazos
Fanfic por Cristal
 
Capítulo 5: Como ratones...
 
 Todo estaba oscuro... demonios!.
Ni siquiera podía saber cómo había llegado hasta
allí!, qué era ese lugar?, un dormitorio, una sala de
tortura?.
En otras circunstancias la situación hubiera ofrecido
posibilidades...
 
No sentía miedo, más bien lo que sentía era
confusión... algo apretaba en su cuello, pero no
demasiado, provocando la incomodidad que puede
provocar un collar de cuero... algo a lo que estaba
acostumbrado.
Aún con los ojos abiertos no distinguía demasiado
nada, alguien se movió a su lado y escuchó un gemido
de dolor...
-Quién...?-
-Beni?- Una voz asustada, una voz que casi parecía de
niño...
-Joy?-
Lentamente movió una mano, le dolía el cuerpo, mucho,
pero tenía que consolar a su pequeño, que podía
adivinar estaba asustado y a punto de llorar.
Tocó algo, y sintió una mano cerrarse sobre su brazo.
-Tranquilo, soy yo-
Y un segundo después todo el cuerpo del otro
descansaba casi encima suyo.
Joy estaba muy asustado, lo sentía temblar.
Sea quien fuere el que los había encerrado no tenía
idea el daño que estaba haciendo, no tenía idea del
terror que sentía en ese mismo momento su pequeño...
-Estoy aquí, nadie va a lastimarte, lo prometo y jamás
voy a dejarte, sabes que nunca te fallé, cierto?-
Sintió un pequeño movimiento, sería un asentimiento?.
 
 Iori despertó al lado del moreno, aunque al principio
no supo que lo estaba, fue el momento que le tomó
acostumbrarse a la oscuridad.
-Qué demonios está ocurriendo aquí?!- Exigió como
siempre estaba acostumbrado a hacerlo.
-Bienvenido!. Disculpa que no estreche tu mano Yagami-
Comentó una voz irónica y rasposa.
Solo entonces, cuando intentó golpear al moreno supo
que estaba encadenado. Y cuando sus llamas no
respondían decidió que algo raro ocurría también, el
otro lo miró con una sonrisa que parecía arrogante,
pero cuando prestó más atención notó que era una de
simpatía.
-Es el collar, Yagami, él nos lo puso...-
-Él?-
-No me preguntes quién es, no lo sé, me secuestró
luego de nuestra pelea y desde entonces me tiene aquí,
no creas que averigüe mucho más-
-Qué pretende?-
-Qué acabo de decirte?-
-Has intentado soltarte?-
-Sé que siempre me has visto cara de idiota, pero no
crees que estar atado a una pared no es una de mis
fantasías?-
-No lo se, nunca me preocuparon tus fantasías...-
-Y supongo que Beni cumple las tuyas-
-Todas y cada una...- Comentó con una sonrisa de
triunfo, para de inmediato pasar a una expresión
preocupada, dónde estaba su rubio y su hijo?.
Demonios!, no tenía idea ni de como había llegado ni
dónde estaban, o si estaban vivos... juró que cuando
recuperara sus poderes asesinaría a quien fuera que
los hubiera separado!!!
 
 Kage sonrió, ahora los tenía a todos... y cada uno
donde debía estar.
Benimaru en su cuarto y los otros dos en el sitio que
les había preparado hasta que llegara la hora de la
competencia...
En cuanto al muchacho, ese que su hermosa obzexion
había adoptado, bueno, no era un gran peligro y
suponía que el otro agradecería tenerlo a su lado.
Les daría 24 horas para hacerse a la idea de que no
escaparían de allí, unos por no tener sus poderes, los
otros por no tener a quien creían que amaban.
  
-Joy, tranquilo bebé, no puedo generar ninguna
electricidad, no se por qué-
-No vas a dejarme, cierto?. No vas a irte, a
desaparecer?-
*Cómo si estuviera en posición de hacerlo* pensó, pero
comprendía lo que le estaba pasando al otro.
-Joy, si Iori y yo nos hubieramos casado como habíamos
planeado, ahora serías mi hijo, aunque no tengamos los
papeles ese sentimiento no cambia!-
-En serio?-
-Pareces una chica!. O bueno, uno de mis ex...-
El rubio sabía cuanto adoraba el otro sus historias de
conquistas... así que supo que con eso lo calmaría.
Al poco rato lo sintió inconsiente, dormido a su lado.
Y solo entonces permitió que su preocupación saliera a
la luz, solo entonces permitió que su mente imaginara
las más horribles ideas, conjurara los más terribles
fantasmas.
*Iori... dónde estás?!* LLamó mental y
angustiadamente.
 
 El pelirrojo no parecía querer salir de su silencio, y
el moreno se veía agradecido, no era un bueno momento
para pelear y mucho menos le era si querían salir
vivos de allí, porque sospechaba, si un hombre tenía
el poder de reducir así al salvaje Yagami, qué no era
capaz de hacer?.
  
Kage estaba meditando, pero no podía realmente dejarse
ir, tener tan cerca al rubio, apenas a unos metros,
era demasiado, necesitaba verlo.
Y lentamente se levantó, con una sonrisa en los labios
se acercó hasta el sitio y abrió la puerta apenas.
Escuchó las dos respiraciones que sonaban al mismo
ritmo, al parecer habían vuelto a dormir.
Los observó de lejos, eran una hermosa pintura,
abrazados como si fueran realmente una familia, pero
faltaba una figura que se les incorporaría pronto, uno
de los tres pretendientes...
  
Estaba paralizado, no podía alejarse, no había forma
en la que beberse aquella belleza a través de los ojos
fuera algo agotador...
Apenas podía esperar por el amanecer del otro día,
apenas podía esperar para que la cacería comenzara...
 
 
Continúa Capítulo 6