Luna nueva
Fanfic por Cristal
 
Capítulo 7:
Me pregunto cuanto tiempo llevo ya aquí, la verdad es que comienzo a sentir algo
de dolor de cabeza... bueno se supone que es normal, pero no me agrada estar
perdido en una casa que ni siquiera conozco y con este malestar...
Decido salir de la biblioteca, miro a ambos lados y como no veo al pelirrojo por
ninguna parte comienzo a caminar.
Espero llegar a la cocina sin desmayarme... es que hace bastante que no como
nada, ni tomo algo de líquido!.
Bueno de cualquier modo es culpa del pelirrojo en todos los sentidos.
Encuentro una puerta, que resulta ser una oficina desocupada, la cierro y decido
continuar.
Otra puerta, y vuelvo a equivocarme, esta vez es una habitación, que supongo es
de huéspedes.
Demonios!. Podría estar todo el día así y realmente mi dolor comienza a
empeorar.
 
Al final descubro la cocina, si no hubiera sido así el pelirrojo me hubiera
encontrado desmayado, porque prefiero eso a tener que pedirle ayuda!.
Me dirigo hacia la heladera intentando encontrar algo que se pueda comer y que
no me haga engordar más de la cuenta, porque... si Iori se sintió atraído hacía
mí por mi aspecto, qué podría ocurrir si comienzo a perderlo?.
No, no debo pensar esas cosas, solo debo pensar en mi bebé, en que dentro de
poco comenzaré a engordar y... otra vez, por qué mi mente se desvía hacia donde
quiere?.
Tomo algo de la heladera sin siquiera mirar que es y me lo llevo a los labios...
Quizá debo pensar en algo lindo, como por ejemplo, qué nombre le pondré al
niño?.
Bueno se que debería pensar que podría ser niña, pero no lo será, será un niño
que será como Iori y como yo, juntos, como si realmente fueramos uno solo...
Me pregunto que sentiré cuando lo vea por primera vez, es decir, nunca nadie a
dependido de mí... sin pensarlo me llevo una mano al vientre mientras como algo
sin siquiera fijarme en qué es... y ahora habrá un ser indefenso que me necesita
como nadie me ha necesitado...
El sentimiento es hermoso, quizá ser padre, ¿O en este caso madre?, no sea tan
malo.
 
 
Cuando reacciono y salgo de mis cavilaciones descubro que me bebí casi un litro
de leche fría. Lo dejo a un lado, quiero helado, de menta y limon... y con
enorma baño de chocolate...
Tengo que ir a comprarlo ya...
En ese momento alguien entra por la puerta, y me asusto, no quiero utilizar una
descarga a menos que sea absolutamente necesario, no se si la corriente no
lastimará al bebé.
Pero solo se trata de Iori, lo miro fijamente.
-Quiero helado de menta y limón con baño de chocolate-
Arquea una ceja.
-Ahora-
Sonríe
-Iori! Me estás escuchando!-
-Te escucho, es solo que no me imaginé nunca que ese sería tu primer antojo,
amor-
-Y no me digas amor, ni bebé, ni nada cariñoso!. No sientes nada por mí!-
El pelirrojo se encoge de hombros y ordena por teléfono mi pedido... y si yo
fuera quien recibió la llamada me apresuraría a cumplir.
-Tienes que asustar a la gente?-
-Pues no necesariamente, solo cuando quiero que hagan las cosas realmente
rápido!-
Lo miro fijamente... necesito vomitar...
 
 
No puedo creer que el Yagami quiera ayudar, creo que tiene mucha experiencia en
esto de las naúseas a considerar por su rápidez para atenderme.
Me guío hacia el baño, me sostuvo, habló conmigo suavemente dándome ánimos.
De cualquier forma me siento un poco mejor, pero esto apesta y el gusto en mi
boca es horrible!
Por qué demonios aún no tengo mi helado!.
El pelirrojo me lleva en sus brazos hasta un cuarto y allí me deja con la luz
apagada y las cortinas corridas, ni siquiera tengo idea de la hora!.
Bueno que importa, mientras pueda tener mi helado.
 
 
-Llegó el helado- Anuncia unos minutos después.
Comienzo a comerlo con todas mis ganas y el pelirrojo sonríe.
-Quieres?-
-Claro-
Así que nos quedamos en silencio tragando el helado, que por cierto está
especialmente bueno.
-Iori, qué le dirás al bebé?-
-Bienvenido-
-Eso no!. Qué le dirás de mí?-
-De acuerdo, estas poniendote sensible de nuevo, cierto?-
Asiento lentamente a punto de soltar mi catarata de lágrimas si su respuesta no
es la correcta, aunque tampoco sé cual sea la respuesta que quiero oir.
-Cariño, se que debemos hablar de esto, pero no podemos hacerlo si cada vez que
algo de lo que digo no te gusta te vas dando un portazo-
Asiento lentamente.
-Algo más, no voy a hablarle de tí al bebé- Esas palabras me dejan congelado.
¿Quiere decir que le dirá que he muerto?. O quizá ni siquiera se molestará en
decirle eso.
-Porque tu le hablaras por tí mismo, crees que voy a dejar que mi hijo se críe
sin uno de los dos?!. Piénsalo de nuevo- Y su voz tiene un tono de enfado y de
orden.
Respiro lentamente, aliviado.
-Beni, ¿Por qué eres tan inseguro?. Nunca lo has sido-
-Nunce eh estado embarazado tampoco, nunca tuve que hacerme responsable por
alguien más, ni pensar que cualquier error que yo cometa lo dañará a él. -
El Yagami me abraza con fuerza, con mucha fuerza.
-Era cierto lo que dijiste, no? Realmente quieres a mi hijo-
-Nuestro hijo- Sonrio y entonces nos besamos apasionadamente...
El único problema es que de nuevo tengo hambre y no presisamente de más helado!.
Me separo un poco de él y esquivo su mirada interrogante
-Tenemos un problema Iori... no quiero dañar al bebé, pero... necesito...
bueno... digamos que te necesito-
-Cariño, calmate. Todavía tenemos unos meses antes de que podamos hacerle daño
al bebé si tenemos relaciones...-
No sabe lo feliz que me hace escucharlo... porque por muy buena voluntad que yo
tenga no pienso convertirme en célibe!.
De repente ríe -Tampoco creí que te volvieras tímido de repente!-
 
 
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