Luna nueva
Fanfic por Cristal
Capítulo 3: Solo quiero escapar
-Qué quieres de mí, Yagami?. A qué estas jugando- Le
pregunto molesto.
Se cree que puede controlarme... que puede hacer conmigo
lo que quiera, pues
está muy, muy equivocado...
-Desearía que te quedaras a desayunar conmigo hoy- Me
dice con su voz masculina,
ignorando las dos preguntas anteriores.
Está jugando conmigo... lo sé.
-Me lo estás pidiendo?- Me siento sorprendido... por qué
parece tan... tan
diferente de él mismo, del Iori Yagami que conozco del
KOF, del luchador
soberbio, obzexionado con mi mejor amigo.
-Ven- Su mano se curva alrededor de mi cintura, tallando
mi figura con
suavidad... me siento débil al lado suyo, frágil. Mi
idea de confrontarlo
desaparece tan rápido como vino.
Mi cabello húmedo cae sobre mis hombros y sé que estoy
mojandolo también a él.
Y ese maldito aroma no desaparece de su piel, como si de
repente se hubiera
fijado allí... el no tiene idea de lo que me hace
sentir, el deseo, el fuego que
hace correr, pero hay algo más... algo está
molestandome, diciéndome que no
puedo fiarme de él...
Abre otro pasaje y terminamos en una pequeña sala, dónde
ya está preparado el
desayuno para los dos... y tiene todo lo que me gusta, y
no puedo comer...
Qué se ha creído? Qué perderé mi maravillosa figura
por él?.
-Yagami, no voy a comer nada de todo esto!-
El sonríe...
-Sí te lo comes todo, te dejaré ir...-
-Cómo sé que cumplirás tu palabra-
-Lo haré, te dejaré en total libertad de regresar a
casa, de hecho, yo mismo te
llevaré...-
Respiro y lo miro desconfiado... pero luego decido que
al fin y al cabo no tengo
nada que perder... así que me siento con toda la
dignidad del mundo.
Cuándo fue la última vez que comí todo lo que me
gusta y no sentí culpa?. En
fin, soy un esclavo de mi hermosura...
-Te vez hermoso con el cabello suelto, no entiendo por
qué no dejas de utilizar
ese espantoso gel...-
-Luego dirás que me veo mejor sin maquillaje-
Otra vez estoy flirteando con él?!.
-En realidad cualquier cosa te queda bien, pero creo que
tu cabello te luce más
cuando está suelto... y rizado-
-Yagami... hace un año que no uso el cabello rizado...
cómo...?-
-Realmente nunca me observaste con cuidado, no?-
No tiene idea lo equivocado que está, si lo hice, hace
mucho tiempo, cuando
creía que podía llevarmelo a la cama, cuando aún no
conocía todo el odio que
tenía hacia mi amigo, ni su especial obseción con
causar dolor.
Siento sus dedos contra mi rostro, me acaria de la sien
a la madibula y luego
traza mis labios con su dedo...
-Nunca te diste cuenta que me retrazaba a propósito en
los vestuarios para verte
desnudo?.
O qué tocaba en los mismos bares a los que acudias?-
Estoy en shock...
-Eres tan hermoso... y sabés utilizar tu hermosura...
te gusta que todos la
aprecien... pero no me agrada compartir lo que es mío...
aunque no me molesta
que lo envidien-
-No soy tuyo, Yagami, no soy de nadie- Le digo molesto.
Todo lo que me dice me da la sensación de ser
verdadero, pero no puedo estar
seguro, cierto?.
Todo esto podría ser una elaborada mentira... pero con
qué fin?. Qué traicione a
Kyo?.
-Qué es lo que quieres de mí?- Pregunto de nuevo.
No responde, solo continúa comiendo, y sus movimientos
son sensuales, lentos,
seductores...
Cuando acaba la comida, me mira.
-Tienes que cumplir con tu palabra- Le recuerdo.
Hace una mueca de fastidio, de seguro esperaba que me
hubiera olvidado luego de
su escenita, pero se olvidó con quien esta!
-Quieres viajar en auto o en moto?-
-Moto-
No se por qué, pero quiero sentir sus músculos bajo
mis palmas una vez más, sin
que el me vea, quiero apoyar mi cabeza contra su
espalda, quiero que, quiero que
me mime... una vez más... de dónde demónios salió
eso!!!!
-Solo un problema, Yagami, no es que me importe
realmente, pero no quiero
resultar arrestado...-
Me mira intrigado.
-Necesito ropa, pelirrojo idiota!-
Estoy molesto al recordar lo que hizo con ella, y además
pienso que si le
insulto será como el Yagami de siempre... o puedo
terminar rostizado... en fin
moriría con un hermoso bronceado!.
-No te preocupes, tengo algunas de tu talla-
No quiero preguntar cómo la sabe, ni por qué la
tiene... especialmente no quiero
saber cómo la consiguió.
LLegamos a mi departamento en un abrir y cerrar de ojos,
me acompaña hasta la
puerta, y cuando estoy por abrir me doy cuenta de que
continúa parado allí,
observándome.
-Ahora qué?-
-Un beso de despedida-
Me doy la vuelta y le doy un verdadero beso, porque es
lo mínimo que puedo hacer
en esta despedida.
Sus manos se entralazan en mi cintura, y cierro los ojos
dejándome llevar... el
es quien acaba por abrir la puerta de mi casa, entramos
besándonos
profundamente, y entonces me doy cuenta que deseo...
-No debiste irte de casa...- Me susurra al oído
-Esta es mi casa pelirrojo-
-Iori...-
Cuando pronuncia su nombre en mi oído, acariciándome
con la lengua, sus garras
arañando mi espalda... decido que estoy perdido... que
lo que ya sucedió la otra
noche volverá a suceder.
Pero esta vez en el piso de mi casa, sobre mi alfombra
peluda...
El Yagami me deja agotado, es tan exigente, tan salvaje
y apasionado. Pero no
quiero cerrar los ojos, quiero verlo irse de mi casa y
cerrar la puerta tras de
él, para saber que ya no regresará a mi vida y que
nuevamente he dejado ir la
oportunidad de conseguir algo parecido al amor...
Estoy llorando?.
Esto es cada vez peor...
Estoy llorando.
El parece dormido a mi lado, y se ve tan en paz consigo
mismo.
Será cierto lo que dicen de los Yagamis? Qué mueren jóvenes?.
Aunque quiero mucho a Kyo-chan, desearía que eso no
fuera cierto en el caso de
Iori... porque es muy triste que alguien tan hermoso
como él muera joven...
aunque si fuera cierto al menos no tendría que
preocuparse por envejecer...
Intento sonreír...
Mejor voy al baño a enjuagarme la cara y que no note
que he llorado por él.
Pero en cuanto me paro siento un pequeño mareo... bueno
es normal, con toda esta
energía, debe haberme bajado el azúcar en la sangre...
Será mejor que me quede sentado y...
-Qué ocurre?- Me pregunta alarmado.
Ahora ha desarrollado un sexto sentido o qué?.
-Es un mareo, debe haberme bajado el azúcar...-
Sale rápidamente hacia la cocina... mientras me preguntó
cómo demonios sabe que
está allí.
-No puede ser que no tengas una maldita cosa dulce!,
eres un tonto!-
Me grita antes de buscar algo en la campera que descansa
comodamente arriba de
mi mesita, donde fue a parar en el medio de nuestra pasión.
-Come!-
Solo falta que me obligue a abrir la boca!.
Pero me meto el caramelo bajo la lengua, y trato de no
pensar en la cantidad de
ejercicios que tendré que hacer para bajar todas las
calorías de hoy... aunque
puedo jurar que ya anulé una parte...
Me quedo mirándole mientras camina hacia mi cuarto para
regresar con una bata y
envolverme en ella.
-Quiero que te quedes quieto mientras voy a comprar unas
cosas... de acuerdo?-
-No eres mi mamá, Yagami.
Puedo cuidarme solo, lo he hecho antes, desaparece-
No estoy acostumbrado a que me cuiden, ni a que un
amante de ocasión se preocupe
por mí.
Pero el sonríe, me da un beso ligero en los labios y
desaparece por la puerta
del frente...
Bueno, al menos se cumplió mi deseo, salió de mi casa
de una buena vez.
Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que estoy quedándome
dónde él me dijo que
me quedara... en la misma posición en la que él me dejó-
Qué demonios hago haciéndole caso!!!.
Me levanto y me dirijo al dormitorio, voy a dormir.
Me acuesto en mi hermosa y cómoda cama, entre las sábanas
blancas, y me quedo
dormido casi al instante.
El sonido del teléfono me desvela. Es de noche y desde
luego el Yagami no ha
regresado. No es que esperara otra cosa, me miento.
-Hola?-
-Beni, dónde has estado?!- Escucho la preocupación de
su voz, se que necesito
tranquilizarle y que jamás creerá una palabra de todo
lo que le diga.
-Nunca vas a creer todo lo que ocurrió anoche,
Kyo-chan!- Y no acabo de
pronunciar el nombre que siento el sonido inconfundible
del corte de una
comunicación, y me doy cuenta que hay un dedo en el botón
de "Colgar".
Sigo ese dedo, subo por el brazo desnudo, hasta el
hombro y de allí al cuello,
donde veo la cinta de cuero y de allí al rostro hermoso
y molesto del pelirrojo,
que en la oscuridad lo hace parecer más sensual y
peligroso...
Me mira molesto.
-Lo dije en serio rubio, no más Kusanagi para tí...-
Su voz es profunda y
amenazante.
Siguiente