*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+* 

Notas.- Los personajes que aparecen en ésta historia son del videojuego KOF; y pertenecen a  SNK. //lo siento, me quedé con esa idea//. Advertencia.-  El contenido de esta historia es Yaoi, y por ahí se me van las cabras de vez en cuando >,< así que tengan paciencia y ojala y les guste.

 

*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*  

Secretos Ajenos
Capítulo
IV:
Mi pasión es tu condena
Autor: Benigirl. <abenimaru@hotmail.com>

El brillo del sol se desvanece en las espesas capas de niebla formadas en el cielo de Japón;  en una tarde cálida donde las personas se dirigen deprisa a casa después de un monótono día de trabajo; en unos momentos la plateada luna saldría con ése destello único iluminando las sombras que se resisten a perecer.

En la residencia Kusanagi, el viento fresco acaricia los árboles que apenas toman fuerza después de un frió invierno,  había pasado un mes desde que la nieve se hizo una con la tierra, dándole la energía necesaria para embellecerla nuevamente.

Adentrándose en tan pacifica zona, se observa un doujo rodeado por un sin fin de árboles, que se escuda de las curiosas miradas que solo saben de la vida a reglas de la sociedad.

Dos hombres marcados por un mismo destino, incapaces de mencionar palabra alguna; Kyo observa en silencio a su padre; desde aquélla batalla contra Yagami, se crearon tantas dudas que debían explicarse; cuestiones que nunca se atrevió en meditar cuando era más joven, ¿temor?, ¿Desinterés?. La razón ya no  importaba ahora que las cosas estaban fuera de su control. El único objetivo era esclarecerlas.

-¿Sabes algo viejo, hasta ahora me pongo a pensar en todo esto del Clan y su misión.

-Pero...- su voz del joven se tornó melancólica  -¿Qué es realmente todo esto?.

 Saishu callaba, fingiendo meditar... Sin embargo, estaba atento a lo que escuchaba, inseguro de que Kyo pudiese comprender el terrible pasado que enfrentó cuando tenía su edad, un evento que condenó a toda su descendencia, cambiando el curso del destino de ambas familias.

Se puso de pie y caminó fuera del Doujo -Veo que finalmente estas interesado en tu propia vida. -Comentó desde la puerta.

-Sígueme.-  Caminaron en silencio, llegando a la habitación principal.

-Es hora de hablarte con la verdad.- Le indicó entrar a ése  mundo de extraños secretos que siempre estuvieron fuera de su comprensión. 

Cuando Kyo accedió, recordó un suceso que había olvidado a causa del tiempo.

*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*  

                Dos adolescentes corrían sospechosamente por el corredor; su objetivo era escabullirse dentro de la habitación del honorable Kusanagi, en busca de algo muy importante.

  -Tu Padre nos matará si nos encuentra !!!!!!!!!! -Exclamó Benimaru realmente aterrado.

-Si sigues gritando como guacamaya, nos va a ir mucho peor. -Respondió Kyo tapándole la boca.

           Las mejillas del rubio se sonrojaron al contacto y cercanía de su amigo; por lo que al  temer ser descubierto sugirió entrar de inmediato.

El hijo de Saishu logró abrir la puerta sin hacer ruido, entraron en puntillas.

-Por aquí debe estar. -Sus ojos se engrandecían al ver todas esas cosas extrañas muy bien acomodadas a lo ancho de  toda la habitación.

-¿Nos va a matar!!?. -Insistía Benimaru con paranoia; desde que pisó por primera vez esa casa notó que Saishu era muy especial con todo lo relacionado al Clan.  Cada pieza guardaba un significado muy personal.

-Quédate en la puerta y vigila. -Ordenó Kyo mientras buscaba “algo” entre las pertenencias de su padre.

-Por aquí debe de estar.

Su mirada recorrió rápidamente hasta los rincones más sospechosos de la habitación, cuando entonces un viejo buró atrajo su atención. 

-Tal vez... aquí. -Pensó  dirigiéndose hacia el. Intentó a abrir uno de los cajones cuando notó que tenía una extraña cerradura que se lo impedía, pero para su suerte el primer cajón podía ser abierto.

 En ese instante, Benimaru vio una sombra que se aproximaba por el corredor,  -Alguien viene. -Murmuraba aterrado mientras corría hacia su amigo.

 -Debemos escondernos o estaremos muertos, no quiero ni pensar en lo que tu Padre nos...

-CÁLLATE, POR DIOS!!!!!!!!. -Gritó Kyo, arriesgándose a ser escuchado;

-Exageras!!. -Ambos se metieron debajo de la cama.

-Un ruido más y ahora si nos matarán.

-¿No te sabes otra frase de pura casualidad?.

-Odioso.

 Los dos chicos aguardaban, en espera de que Saishu entrara a la habitación.

-No saldremos bien de esta. -Lloraba Beni en voz baja.

-Confía en mí, ¿Quieres?.

 Benimaru tomó la mano de Kyo y la estrecho fuertemente -Hasta la muerte.

-¿Por qué te sonrojas? -Fue la última línea que se escuchó en la habitación antes de que una persona entrara en dirección a un cuarto anexo al principal, cerrando la puerta a sus espaldas.

-Ahora o nunca. -Sugirió Benimaru, salió disparado rumbo a la puerta.

-Vamos. -Apuró volviéndose a su amigo, quien se encontraba esculcando en el primer cajón del viejo buró que llamó su atención momentos antes.

 El rubio tuvo que regresarse para sacar a Kyo

-Por favor, ¿Ahora que sucede?.

-Mira esta foto.

-¿Quién crees que sea ese Señor que esta con tu Padre?.

-Da miedo.

-Mira los Kanj.¿Qué dirá?

-Deberías de poner más atención en tus clases. -Murmuró Benimaru  en tono burlesco

-Aunque los trazos, me aprecen ya antiguos. Dice..... Ya...saka...ni?”. -Benimaru aún intentaba descifrar lo que decía, mientras Kyo se distraía con más cosas escondidas en ese cajón.

 -Aquí esta- -Gritó emocionado al tener en sus manos lo que había estado buscando con tanto afán.

  -¿Un dije? -Benimaru miraba incrédulo.

-Todo esto por UN DIJE!!!!!!!!

-No es un dije común... obsérvalo bien... es una flama y según el viejo, tiene una gran historia.

-Claro que No es un dije común, casi perdemos la cabeza por esto, increíble! -De pronto una sospecha detuvo el sermón del rubio. -Oyes no pensarás.

 En ese momento Kusanagi salió de la habitación y se enfureció al ver a Kyo profanando en sus recuerdos. -¿Qué diablos creen que están haciendo?.

Los dos jóvenes se pusieron nerviosos al escuchar la voz que los retaba; Kyo cerró rápidamente el cajón mientras Benimaru escondía la foto entre su ropa; dejándose caer sobre el suelo.  -No nos mate, le juro que no hacíamos nada malo, solo curioseábamos sobre... -Observó la habitación en busca de alguna cuarteada... pero todo lo que había en esta era ajeno a él.

-Queríamos ver que era lo que...

 -Solo dábamos un vistazo a estas cosas viejas que tienes aquí. -Interrumpió Kyo.  

-Si!. -Respondió Benimaru.  -Kyo, me enseñaba todas sus reliquias. -Agregó empeorando el humor de Saishu.

Saishu observaba insistente a los dos jóvenes, buscando alguna cosa que pudiesen haber tomado.

 -Salgan de aquí.. y NO ENTREN JAMÁS!!!. -Gritó enfurecido.

 Los chicos salieron corriendo en dirección al Doujo -No puedo creer que salimos de esta.

-Eres un buen actor Benimaru... corre, el último en llegar es marica!!.

-Mas vales que te declares entonces..Kyo.. nunca me has ganado en carreritas!!!!

*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*  

Kyo recordaba graciosamente aquéllas travesuras que solía hacer junto a su mejor amigo

-¿Recuerdas la vez que Benimaru y yo entramos?

-¿Cómo olvidarlo...?- La voz de Saishu sonaba indignado. 

-¿Qué hiciste con las cosas que hurtaste?. -Su semblante no era como el de aquel tipo despreocupado; de cierta forma Kyo no sabía lo que su padre sentía en ese momento.

Kyo No pudo responder a esa pregunta; ¿Cómo explicar qué el dije se lo regalo a su peor enemigo?... a ese obZeXivo causante de la deshonra del Clan Kusanagi.

-¿Es importante ése dije?-  Kyo parecía ofuscado, no tenía el valor de responder con la verdad; limitándose a bajar la mirada.

-ENTONCES SI LO TOMASTE!!!!-  Gritó Saishu retomando aquélla postura que lo caracterizaba a la perfección.

-¿Ese dije encierra una gran historia.?-  Se sentó a lado de su hijo. Al parecer, finalmente encontró una forma de responder la primer pregunta de kyo.

-Un error que cambió el destino de los representantes de los Clan Yagami y Kusanagi.

-Todo ocurrió en la época donde los Clan peleaban por una causa justa.

-Como bien sabes Yasakani era el guardián de la Luna, mientras yo lo era del Sol; nuestra misión era mantener a Orochi encerrado, a través de la unificación de nuestro poder.

 Kyo escuchaba atento a las palabras de su padre, intrigado de qué en alguna ocasión ambos representantes pelearon juntos por una misma creencia. 

-Cuando Orochi fue desterrado del mundo, surgieron sectas cuya finalidad era liberarlo a través de alguno de sus miembros.

-Eso es lo que sucede ahora, ¿Cierto? -Finalmente, Kyo comenzó a armar esas piezas que nunca pudo entender a lo largo de los torneos en los que participó.

En un principio era solamente pelear para ser mas fuerte, pelear para ser mas fuerte, y ser el orgullo del Clan kusanagi, nunca lo había visto como algo serio. 

-Esa es la razón por la que tú cómo el último descendiente, debías participar.

-Entonces Yagami...

-No... -Interrumpió Saishu en tono seco.

-La situación es muy diferente ahora.

-Estaba establecido que el guardián de la Luna preparará el camino para que el Sucesor de la luz pueda culminar con el mal.

-Durante la última batalla en contra de Orochi, Yasakani hizo su parte y era mi turno de terminar.  Sin embargo... -Después de intentar olvidar todo lo acontecido, el pasado se convertía en una condena que arrastraría hasta el día de su muerte.

Yasakani: Kusanagi!!
Kusanagi: No puedo…
Yasakani: Eres un estúpido, hazlo de una vez!!!!!!
Kusanagi: Morirás....

-Mi indecisión, dio a Orochi el tiempo suficiente para que Yasakani se debilitara; pero su objetivo era yo,  el único ser que podía destruirlo.

Kusanagi: No quiero que mueras...
Yasakani: No puedo resistir más... HAZLO AHORA MALDITA SEA!!!!!!!!!!!!
Orochi:   .......
Yasakani: KUSANAGI........!!!!
Kusanagi: Perdóname... No debes morir... No quiero que mueras!!

El poder de orochi es infinito. Yasakani salió impactado a unos metros de mí; Corrí hacia él, y aún estaba vivo.

Kusanagi: Yasakani!!!!!!!!!
Yasakani: .....
Ku..sana..gi...
Orochi: Tontos humanos, finalmente terminaré con el único peligro que representan para mi.

El relato era amargo y cruel. Ese enfrentamiento significó la maldición para cualquier descendiente de Saishu o Yasakani.

-Ya basta. No tienes porque seguir con esto. -Kyo nunca imaginó que tanto dolor pudiera  esconderse detrás de una Gloria hasta ahora irracional.

-Al percatarme de que Orochi lanzó su Ken,  intenté controlar mi ki para proteger a Yasakani y recibir el impacto. No podía permitir que él muriera por mi inseguridad.

Kusanagi: No dejaré que..
Yasakani: Kusana...gi.. No  debes morir... No...

-En ese momento sentí un fuego frío que rodeaba todo mi cuerpo, como si me estuviese protegiendo. Era el Ken protector de Yasakani, apoyándome hasta el final.

Yasakani: Aguanta...
Kusanagi: Saldremos de ésta... No mueras...
Yasakani: No...!!!!!!!!! 

-Lo último que recuerdo de esa lucha es a Yasakani recibiendo el impacto de Orochi.Cuando desperté, estaba en medio de la nada... sosteniendo en mi mano ese dije que tu tomaste.

-¿Era de él?

-Ese dije, lo confundiste con el que tocaba como legado; Tomaste el de Yasakani por equivocación.

-Ya basta viejo, me es difícil asimilar todo esto, así tan de repente. -¿Cómo entender que  las familias que actualmente se odiaban a muerte, pelearon alguna vez juntos e incluso se sacrificaron el uno por el otro?.  

-Es mejor que me vaya, estoy muy confundido.

Saishu permanecía en silencio, albergando un mal presentimiento; la historia  que confesó a su hijo, parecía repetirse... Su temor, era que Kyo titubeara de la misma manera en que él lo hizo en el pasado.

*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*

 Yazakani observaba un pedazo de tela tatuado con un símbolo muy peculiar.

-Kusanagi...-  Su voz quebrantada lo remontaba a ése tormento que lo mantenía encadenado en espera de la muerte. -Lo hicimos bien...¿No?

Kusanagi: ¿Qué estas haciendo? Yasakani...I!!
Yasakani: KUSANAGI!!!
Orochi: No me iré sólo... Te necesito
Yasakani: ....!!
Orochi: Serás el eslabón débil de toda una dinastía...
Yasakani:  ......!
Kusanagi: YASAKANI...!!!!

-Después de ésa batalla, desperté en un lugar desconocido, me dediqué a vagar sin rumbo  especifico. Con él paso del tiempo noté que mi cuerpo cambiaba poco a poco, adquirí una fuerza tres veces mayor de la que solía tener... Sin embargo... también sentía un gran dolor al representar el don por ser el guardián de la Luna.  

Ofuscado, busqué la muerte un sin fin de veces; más con sorpresa descubrí que era inmune a todos mis intentos. Mi vida se tornó monótona y sin razón de ser; y por esa razón comencé a buscarte. Y fue entonces... cuando te vi.

Yasakani: Orochi aún vive....
Kusanagi: ¿Qué diablos tenías en la cabeza cuando aceptaste..?
 
Kusanagi: Estarás maldito... al cargar esa sangre en tus venas.
Yasakani: Conozco mi destino... Por eso estoy aquí.

            Sé que mis palabras te impactaron y mis actos aún más; la pelea que tuvimos fue terrible y aunque tuve más de una oportunidad para terminar con tu vida, aún tenía la esperanza de que tomarás ventaja sobre mí y terminarás conmigo. 

Pero cuando finalmente tuviste la oportunidad... Titubeaste como en aquélla ocasión en que enfrentamos a orochi. ¿Por qué no pudiste aceptar el destino y dejar que las cosas sucedieran como debían ser?.

Yasakani: Acaba conmigo....
Kusanagi: Nunca!!!!!!!
Yasakani: ....!

 Por esa razón.... Decidí perder control de mi voluntad para convertirme en el títere de mi propio destino y pensar únicamente en matarte. Tu maldita promesa al querer protegerme para siempre, es la causante de todo el odio que siento por ti o todo lo relacionado a tu Clan.

-No dejaré que...

-Argh... Tampoco dejaré que "tu" me controles... -Los lamentos de Yasakani, hacían eco en las habitaciones de la mansión;

>>> Siguiente