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Notas.- Los personajes que aparecen en ésta historia son del videojuego KOF; y pertenecen a  SNK. //lo siento, me quedé con esa idea//. Advertencia.-  El contenido de esta historia es Yaoi, y por ahí se me van las cabras de vez en cuando >,< así que tengan paciencia y ojala y les guste.

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Nota Importante: Posiblemente encuentren frases muy incoherentes; y que pueda estar fuera de coordinación con la trama de este Fiction; solo deseo remarcar que este capitulo por ser el décimo lo adecué de cierta forma a una historia original que esta en proceso llamada Viator. ¿Razón? Porque va dedicada especialmente para una amiguita a la que le tengo mucho cariño.

Secretos Ajenos
Capítulo
X: Crucify mi love.
Autor: Benigirl. <abenimaru@hotmail.com>

-No dejes que domine la maldad que habita en tu ser. - Una mirada que se destroza en llanto al recaer sobre el único ser que procreó una esperanza en ella. El choque de sentimientos enfocados al alma respaldada en una incoherencia profesada durante la juventud. Yasakani y Kyouki dos títeres a expensas de los juegos del destino.

El resultado: Iori, un ser concebido por la amargura de un padre que maldijo su existencia ante el verdadero amor, encadenándose a vivir en la más profunda de las soledades y el amor de una dama tachada de hereje que se conmovió por la frialdad de un hombre desgraciado desde su nacimiento, predestinado a sufrir hasta la muerte.

"No te dejaré solo en esto..." Súplica femenina y confortable, lejanamente familiar para los sentidos de su amado.

-kyou..ki- La voz de Yasakani, desaparecía en su propio sufrir; resistiendo en su inconsciente al terrible mal que deseaba tomar control de él, sus brazos se esforzaban a puño cerrado de mantenerlo alejado de su mente; tal parece que se trataba del último de sus sacrificios, todo por el hijo al que demostró odiar... pero que a toda costa quería salvar .

-Resiste Amado mío.- Suplicó aferrándolo a su dolido pecho, rozando sus largos cabellos entre sus delicados dedos, proveyéndolo del confort necesitado

-...Estoy aquí..contigo.

-Traidora...- En un premeditado esfuerzo echó en cara de su aún esposa la falta cometida tiempo atrás.

-Mil veces.

Mas la dama prestaba oídos sordos, conciente de las consecuencias de sus actos, las primeras intenciones ya no importaban en ese momento.

-No te esfuerces amor.

- Púdrete... MALDITA.-  Nada más qué el dolor en su alma ante la perdida de su hijo... y el desprecio del único ser que juró amarlo.

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La luz de la habitación se extinguió; dos cuerpos jugueteaban sobre la cama; los murmullos caían en un eco que se ahogaba en la intensidad del placer; los roces dejaban de ser caricias inocentes, convirtiéndose en movimientos exóticamente planeados.

-Uhmm... Sexy. -Las manos de K´ acariciaron el talle de Benimaru por debajo de un camisón a medio abotonar, deslizándose entre las pronunciadas marcas en su espalda, rasgándolas delicadamente con las puntas de sus dedos, provocando un torrente de escalofríos eróticos.

-Uhhmmmm Babyyy.-Gimió el rubio arqueándose contra el frente de su amante; sus ojos brillaban levemente en la oscuridad de la habitación, demostrando el deseo sublime que lo consumía por dentro.

Buscando esos labios, lamiendo tentativamente la línea divisora; 

 -...Siento que me conoces demasiado...?-  Sus manos apresaron el cuello de K´.

-Tanto como demasiado.

-¿Quién buscas en realidad? -La insinuante mirada se clavó con irresistible seducción, incrementando los deseos de tomarlo, de poseerlo nuevamente hasta hacerle gritar que era suyo y de nadie más.

-Confiésalo. -Interrumpió sus propias palabras con un una suave mordida en los labios de K´; haciendo presión con sus dientes hasta marcarlos con alevosía.

-¿Por qué razón sigues mi juego? -Preguntó, atrapando los cortos cabellos entre sus manos, obligándole a mirarle, a perderse nuevamente en el limbo que parecía inalcanzable una vez que sus almas se desintegraran en el vacío total.

-En verdad... Eres único. -K´ lo montó sobre su cuerpo.

-Tan peligroso como una tormenta eléctrica en campo abierto. -Introduciendo uno de los dedos en su boca.

-..Pero aún así. -Succionó como si fuera una deliciosa paleta de caramelo; 

-Eres tan hermoso como su luz que ciega todos mis sentidos. -Empujándolo después con su lengua hacía el exterior, mostrando un delgado hilo de saliva que se desaparecía por la distancia. 

-...Y vacío, después de la percepción del trazo en el cielo oscuro.

Benimaru se recostó sobre el cuerpo del otro chico, como si hubiese recibido una puñalada por la espalda, clavándolo sobre una base de la cual jamás podría ser quitado.

-No evadas mi pregunta. -Quedó a la par. Frente a frente; esperando una respuesta.

-Yo sólo soy un sueño. -K´ lo tomó de las caderas, temblando al primer contacto.

-Una vomitada de algún Dios desterrado. -Moviéndolas acorde a sus deseos.

-En pena, mendigando por algo de felicidad. -Rozándolo  fuertemente contra su miembro, como si  quisiese enterrar la dureza en su abdomen.

Terribles palabras que destrozan sin querer, que hasta aún el mas fuerte caería compadecido bajando la guarda; incapaz de mirar al príncipe caído, el rubio lo evadía melancólico, derrotado por las crueles palabras que jamás esperó escuchar.

Dándole la espalda, K´ re-vivía algunos momentos especiales.

-¿Recuerdas en la disco? -Preguntó  tajante; provocando un altibajo emocional en la mente de Benimaru al recordar lo candente que fue el tener sexo con él. 

-¿En mi departamento?. -Las palabras dislocaban la coherencia, a través de un peligroso viaje que viviría sin temor.

-No sabia como acercarme a ti... -Se volvió unos centímetros; apoyando sus rodillas sobre la cama,.

-Pero ahora. -Agregó entre susurros audaces;  su cálido aliento se adentraba con rapidez en el orificio auditivo del rubio, quien tragaba saliva conteniendo los deseos naturales que gritaban por ser expresados.

-Aquí estoy. -Un cálido abrazo que sobrepasa más que mil palabras.

-Encantado ante esa mirada que haces solo para mi. -Tomó la mano de su amante y se rozó, acariciando la bragueta de su pantalón.

-Desabróchalo. -Ordenó en un ruego desesperado.

Benimaru lo obedecía como un fiel cordero a la petición de su pastor, liberando el miembro hambriento por llegar hasta el punto más intimo del ser que amaba.

-Te gusta lo que vez? -Preguntó K´ manteniendo ese tono de sensualidad.

La mano del rubio se movía hacia la hombría erecta, acariciándolo acorde a sus arrebatos mentales.

-No puedo más. -Susurró al cuerpo semidesnudo.

-Me quede con más deseos de ti. -Lo introdujo en su boca, haciendo una pausa para acostumbrarse a la sensación de tener ese tamaño dentro del él.

La cabeza de K´ se echó para atrás sosteniéndose en el aire; evitando la tortura de ver el rostro de quien le producía tan desquiciantes sensaciones en todo su ser.

-Ahhh...Ahhh. -Gritó sin prejuicio alguno, estirando sus propios cabellos plateados,  provocándose un poco de dolor para contener el calor en su cuerpo.

-Oh...No pares...Ahhh. -Jadeaba en éxtasis, echándose totalmente hacia atrás para recaer sobre la cama nuevamente a disposición de su amante.

-No...Pa...Ahh.  -La boca de Benimaru se deslizaba desde la punta hasta el nacimiento de tan impactante hombría, succionando lentamente, prolongando ese calor que parecía desbordante.

Su lengua, producía un placer aterrador  con los movimientos innatos que consternaban la mente de K´, arrojándolo al borde de la locura total.  

- Mmm...- Lo sacó de su boca, y observó curioso.

- Parece que estas listo. -Fundiéndose con los ojos grises de K´.

Se acercó en cuclillas, lentamente como si estuviera a punto de cazar una inocente presa; colocándose a la misma altura de su amante, acariciando el miembro con sus glúteos, tentando con la línea divisora de tan estética parte.

-Ahhh...- Gimió en un grito lleno de placer al proyectarlo contra si mismo.

-Mmh...-  K´ Cerró sus ojos disfrutando de la caliente estrecha.

Benimaru se movía lentamente, los músculos internos se contraían adecuándose al grosor de la hombría que entraba y salía de él, con el apoyo de K´ que impulsaba sus caderas incrementando el ritmo de las penetraciones.

-Hazlo de una vez. -Suplicó introduciendo uno de sus dedos dentro de la boca de K´.

-Ahhh... -K´ introdujo nuevamente su miembro, de un solo golpe.

Las rodillas de Benimaru rozaban por momentos sus hombros al producirse el impacto dentro de su cuerpo, roces feroces sin la más mínima delicadeza de la primera experiencia.

-¿Antes de qué?. -Preguntó el moreno, impulsándose sobre los labios del rubio en cada posesión, besándolos.

-Dime Bombón. ¿Qué tengo que hacer?. 

-Cogeme así. -Benimaru lo acorraló con sus brazos, tomándolo del cuello para guiarlo sobre sus labios;

-Mas fuerte. -Obligándolo a que sus esfuerzos se enfocaran en poseerlo una y otra vez.

K´ seguía proyectándose,  con penetraciones más profundas y prolongadas sintiendo la estrecha entrada abrirse rendido a su merced.

-Dilo. -Pidió una vez más, a punto de venirse.

-Grítalo. -Quedando paralizado al término de la orden.

-Que eres mío.

-Mío.

-Mío. -Gimió en silencio mientras su placer explotaba dentro del cuerpo que tomaba con desesperación.

Benimaru cayó sin control, sus brazos yacían extendidos en busca de un momento de serenidad.

-¿Aún quieres más? -K´ se movió a su costado, quedando a unos centímetros de distancia, sus labios estaban a punto de fundirse, propiciando nuevamente el deseo que los controlaba a su antojo.

-Te quiero a ti. -La mirada de  Benimaru se contrastaba entre la frialdad y la inocencia.

-Únicamente. -Se montó sobre el moreno, que lo miraba dudoso de haber interpretado correctamente las palabras del rubio; 

-Desde aquélla vez. -Besando su labio inferior.

-Sólo mío. -Lamiéndolo como si quisiese sentir cada partida chapándolo lentamente...

-..Y de nadie más...-  Como un acto inocente movió a K´ boca abajo sin protesta alguna; estrechándole la espalda, propinando besos húmedos y ardientes que dejaban un rastro más oscuro al de su tono de piel. 

Separó los glúteos del moreno, lamiéndolo con su ardiente lengua; desde la estrecha hasta su nuca, quemando cada centímetro de su piel.

-Ya... Ahhh... Benim...Aahhh. -K´ se convulsionaba de placer al sentir un miembro rígido entrar en su interior; chocándose contra sus glúteos.

Las manos de Benimaru tomaban el miembro del moreno, estrechándolo a la par con sus penetraciones;

-Eres tan mío.

-No pares. -Rogó K´, Sus gritos incitaban a Benimaru a proyectarse con más fuerza.

-Que eres mío ... también.

-Yaaaa... -Gimió al explotar en la mano de su amante.

-Asíii. -Desvanecido al sentir el ultimo golpe que contrajo un delicioso calor que lo inundaba por dentro.

Exhausto, cayó sobre su amante, vacío en palabras, vasto en pensamientos que torturan cono látigo.

-Me corrí dos veces. -K observaba la mirada perdida de Benimaru, deseoso de indagar en los pensamientos de su amante.

Kyo...” Conciencia que se torna en maldición que acosa segundo a segundo. 

"Kyo..." Remordimientos que se entierran en la mente, asechándola hasta matarla..

Benimaru abrazó al moreno, tomándolo de ambos hombros. Cerró sus ojos por un momento, postrando estáticamente sus labios por debajo de su nuca de su amante.

-Lo sé todo.

Los ojos de K´ se abrieron con sorpresa.

"No me digas eso." rogaba en silencio.

"No tu..."

Las manos del rubio se movieron con alevosía hacia el cuello del moreno, quien permanecía resignado a recibir cualquier castigo.

-Desde ese día me pregunto... ¿Porqué desean destruirlo?. -Su voz era como una embrujarte melodía que desaparecía en una leve respiración.

-... y aún sigo en espera de esa razón...- Lo volteó, clavando sus ojos  fríamente en los del moreno, mostrando una fuerte inconformidad.

-...¿Por qué él?..- K´ lo apartó de su lado con una mano.

 -Siempre Kyo...- Sus palabras parecían estar premeditadamente estudiadas, justo para dar en los puntos exactos que causarían un daño mayor. 

-Dolor y felicidad contrastada es en torno a ese Imbécil-  Los ojos del rubio demostraban una profunda molestia la cual se incrementaba al asimilar lo que escuchaba.

-Cuando se trate de Kyo.. siempre serás un outsider.

-Cállate

-Inclusive en el amor... No existes para él.

-Que te calles. -Finalmente, una vez más el lado frágil de Benimaru salió airoso, denigrándose ante K´; sus lagrimas caían a través de sus resplandecientes ojos azules, gritando el dolor albergado en su ser.

K´ le miraba, deseando reconfortarlo, pero sabía que no estaba en posición de ello, aunque lo deseara temía un rechazo rotundo, un acto que no podía soportar; Ya había caído en el mayor de los errores, el haberse enamorado de su enemigo era un pecado imperdonable que traería consecuencias negativas.

-Déjame solo. -suplicaba su entrecortada voz.

K´ se puso su pantalones de piel, recogió su chamarra colocándosela en uno de los hombros, caminando en dirección a la puerta.

“Outsider..."

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Nota 1.- Kyouki se refiere a la madre de Iori Yagami, INDIFERENTEMENTE si ya se dio a conocer su nombre real, no me interesa en lo más mínimo que me orienten en ello. Es mi historia a final de cuentas; si no te gusta... no la lean.^.~  [Se ve que ando de un genio..]